No se trata de que los Reyes Magos, en visita a Hidalgo, mis únicos y queridos lectores, le hayan realizado regalos al PRIAN, sino de la nueva correlación de fuerzas a nivel internacional tras el golpe de Estado a Venezuela del gobierno de Washington, lo que le ha dado obsequios políticos a una derecha incapaz, por sí sola, que intenta capitalizar los dividendos ajenos de la política de Estados Unidos.
En este escenario, para variar, les develo el hilo negro y el agua tibia de la política local, arguyendo los tres regalos que el imperialismo norteamericano le ha obsequiado al PRIAN.
I. El regalo de la retórica
En Hidalgo, el diputado Asael Hernández se sumó a la retórica de la “narco dictadura venezolana” a la cual el líder del PAN Nacional, Jorge Romero, le sumó que México va a convertirse en “Corea del Norte”; miopía de Jorge Romero, porque si México se convirtiera en Corea del Norte, no estaría amenazado o bajo amenaza del gobierno de Donald Trump, porque tendría misiles nucleares que habrían de disuadir cualquier intentona golpista.
Empero, el regalo de la retórica de Estados Unidos a la derecha y sus expresiones partidistas del PRIAN ha escalado rápidamente para renovar, lo mismo en Hidalgo que a nivel nacional, las acusaciones sobre que el gobierno de Morena de la presidenta Claudia Sheinbaum, es un “narcogobierno comunista”, para ver si esta arenga pega y conmueve al gobierno gringo para que dé un golpe de Estado en México, como lo ha hecho en Venezuela, y les entregue el gobierno que no pueden ganar en las urnas.
II. El regalo del terror
Hace menos de un mes, el líder del PAN Nacional, Jorge Romero, señaló que “lo único que le hace falta a la derecha es la violencia”; reconociendo que, por la vía electoral contra Morena, tienen perdida la batalla. Por ende, las pretendidas escaramuzas en Hidalgo del “movimiento” Marea Rosa que se presentaron con nitidez para impugnar las acciones del gobierno de Julio Menchaca y la “impericia” del Congreso para manejar tanto la seguridad pública en sus legislaciones como la elección a la gubernatura, dan pauta a esa movilización de la violencia en Hidalgo, como única puerta de terror que pudiera generar adhesión a la derecha.
III. El regalo de la negación política
En Hidalgo, el negacionismo de la derrota política de la derecha ha sido de tal magnitud, que Marco Mendoza, líder del PRI, ha llegado a decir que “no existe desbandada política en el tricolor”, frente al reciente éxodo de José Antonio Rojo y Benjamín Rico.
En este escenario, el PRIAN en Hidalgo recibe el regalo del negacionismo; minimizando los logros del trabajo gubernamental de Julio Menchaca, así como de la operación política de afiliación de Morena. En ambos casos, el negacionismo del PRIAN pretende minimizar su crisis de representatividad política y, en todo caso, desviar la atención de los despistados sobre que no es la derecha la que perdió el poder, sino esa izquierda de narcogobierno, amafiado y cínico -ni Alito lo hubiera dicho mejor-, la que de manera espuria detenta el poder.
En el análisis crítico, mis únicos y queridos lectores, la realidad aguda de la política en Hidalgo nos permite plantear que la derecha y sus expresiones partidistas del PRIAN y la chiquillada satelital o de partidos satélite pretenden capitalizar la coyuntura política internacional, para, con mano ajena, tratar de obtener como dicen “raja política” de algo que, en realidad, se “raja de la política”, porque Morena en Hidalgo navega con viento propio.
Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.







