Mis únicos y queridos lectores, el gobierno de Julio Menchaca avanza en la construcción de estructuras digitales en la administración pública de Hidalgo y la construcción del Estado Digital, que dio inicio en el marco de la expansión de simplificación administrativa para los trámites de la ciudadanía, lo mismo en el plano de los pagos tributarios, hasta la adquisición de documentación en línea.
En este trazo, los procesos de mejora continua ISO y los nuevos protocolos para la innovación están jugando un papel dinámico y central en la administración pública en Hidalgo, al tiempo que disminuyen la carga impositiva que suele anular el impacto positivo en contribuyentes y calidad de servicios.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo consolidó la instauración del protocolo ISO-9001:2025, logrando certificar sistemas de mejora continua y gestión de calidad; los cuales deben perfilar una mejor y mayor respuesta en la administración e impartición de justicia.
Es necesario que, a nivel institucional, todos los organismos públicos en Hidalgo concreten las certificaciones que permitan la modernización y actualización de sistemas, porque esto no sólo incide en la calidad de los servicios a los usuarios, sino, también, en el control de espacios proclives a la corrupción. En la suma lineal, garantizar la digitalización de procesos y sus componentes de interoperabilidad suele incidir en el combate a las zonas de corrupción; como ejemplo concreto, recordemos el esquema de licitaciones públicas y el padrón de proveedores del gobierno que ha empujado los procesos de abasto y suministro al gobierno a mayores controles de transparencia pública.
Hasta ahora, los efectos nocivos de administraciones rudimentarias y alejadas del uso de la digitalización de procesos administrativos ha incidido en mayores problemas de corrupción, y el esquema discrecional de atención directa entre usuarios y servidores públicos, además de estar anquilosado en tiempos y movimientos sobre la respuesta a la ciudadanía, también se presta a la corrupción.
En este trazo analítico, la digitalización de los procesos de la administración pública ha permitido que la ciudadanía establezca conductas de “alivio tributario”, ahorro en tiempos y movimientos desde dispositivos electrónicos, y disminuir el impacto de sus gastos porque no requiere, en mayor medida, desplazarse hacia los organismos e instituciones públicas. Es verdad que aún falta pulir e incrementar los procesos administrativos en torno a la digitalización, pero no es menos cierto, que el estrés ciudadano en torno a su relación directa con las estructuras de gobierno ha disminuido de manera notable.
Es pertinente admitir, que para las generaciones que no presentaron proximidad al manejo de dispositivos digitalizados es un problema mayúsculo su comprensión y uso. Empero, cada día se percibe mayor proximidad generacional sobre estas condiciones de utilización de dispositivos electrónicos, al grado que lo mismo ocurre con las cajas de autocobro en supermercados que con la navegación en los automóviles.
No existen procesos infalibles en ninguna de nuestras relaciones sociales y en específico con la administración pública y lo ocurrido con la Estafa Siniestra en el gobierno del exgobernador Omar Fayad Meneses, lo contempla y ejemplifica, pero, al tiempo, la digitalización de los procesos administrativos ha permitido detectar este tipo de ilícitos como los hallados por la Auditoría Superior de Hidalgo y la Contraloría.
La implementación del Estado Digital no puede sernos ajena y evoluciona a pasos agigantados. Para nadie es ajeno el uso de ordenadores o computadoras en las instituciones públicas, en escuelas o centros de trabajo.
La sociedad digitalizada presupone, al tiempo, mayor control de los colectivos ciudadanos y ya tiene impacto en las formas de pensar y admitir la realidad. La inteligencia artificial será el vuelco hacia el control de la vida social e impactará en el control de la delincuencia, pero, quizá, no de la violencia.
Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.







