Mis únicos y queridos lectores, la reestructuración del Poder Judicial en Hidalgo atraviesa por una etapa de consolidación de sus estructuras de servidores públicos para garantizar que la reforma al Poder Judicial concrete los actos administrativos de una justicia pronta y expedita.
Por décadas, en Hidalgo, la estructura de servidores públicos del Poder Judicial ha presentado carencias en torno a las condiciones salariales y de prestaciones legales, lo cual ha sido uno de los escenarios que la presidenta Claudia Sheinbaum ha atendido, no para crear privilegios como ocurría en el staff judicial del antiguo régimen, donde los encargos como de jueces y magistrados en la Suprema Corte de Justicia de la Nación crearon un ínsula de poder y una plutocracia judicial, lejana y distante, salvo raras excepciones del pueblo.
En esta atmósfera, la magistrada presidenta del Poder Judicial de Hidalgo, Rebeca Aladro Echeverría, ha anunciado que del Presupuesto de Egresos 2026 se destinarán 44 millones de pesos para fortalecer las condiciones económicas de las y los trabajadores del poder Judicial en un total de 2 mil 352 plazas.
La dinámica establecida por Aladro Echeverria en el Poder Judicial impele dos escenarios:
I. La justicia
Rebeca Aladro ha puesto énfasis en su gestión en la construcción y consolidación de instrumentos de la ingeniería judicial para asegurar una justicia pronta y expedita que requiere la sociedad. En este trazo de poder orgánico burocrático sobresale el interés denodado de Aladro Echeverría por desterrar los procesos de corrupción e impunidad en la impartición y procuración de justicia y, con ello, dar paso a la consolidación de una estructura judicial que responda a los legítimos intereses de la ciudadanía de Hidalgo.
II. La razón democrática
Aladro Echeverría no sólo ha manifestado los esfuerzos en materia de modernización de la impartición y procuración de justicia en Hidalgo, sino, también, la firme convicción de sustentar la validez de la razón democrática que emana de la ciudadanía en torno a la justicia que tiene derecho y que impregna casi cualquier actividad de la vida social.
La magistrada presidenta ha puesto énfasis en hacer valer la voluntad del pueblo; por ende, la reivindicación salarial del personal encargado de la impartición y procuración de justicia habrá de incidir en una mejora sustantiva para recursos humanos que constantemente se encuentran capacitándose y certificándose en los estándares de las normas ISO.
En este cometido es necesario destacar el activismo de Rebeca Aladro en relación a garantizar no sólo la reivindicación salarial de las y los trabajadores del Poder Judicial, sino, también, la restitución de todo escenario de dignidad humana y laboral, que permita ir reorientando las prácticas laborales para garantizar la armonía a la que tiene derecho el personal del Poder Judicial.
Este clima de actuación pública de Rebeca Aladro no puede pasar desapercibido de cara a la sucesión transexenal de Hidalgo en 2028, debido a que su trabajo orientado a la vanguardia de la impartición y procuración de justicia ha marcado un sello de mando en manos de una mujer con experiencia y éxito probado en los encargos que ha ocupado.
Es evidente que Aladro Echeverría debe ser considerada dentro de las aspirantes en Morena a la gubernatura femenina, debido a las condiciones de compromiso social que ha presentado y que la perfilan como una figura de peso político en la construcción del proyecto de la 4T en Hidalgo.
Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.







