El exalcalde de Progreso de Obregón, Armando Mera Olguín, aceptó su responsabilidad en los hechos que la ley sanciona como uso ilícito de atribuciones y facultades agravado, en detrimento de la administración pública.
Mediante un procedimiento abreviado, la autoridad judicial dictó sentencia condenatoria, imponiéndole una pena privativa de la libertad de cuatro años, así como el pago de 4 millones 670 mil 369 pesos por concepto de reparación del daño patrimonial causado.
Al habérsele impuesto una pena de cuatro años de prisión, esta puede ser conmutable por un esquema de semilibertad o por trabajo en favor de la comunidad, conforme a lo establecido en la normatividad vigente, por lo que esta noche salió de prisión.
En abril de 2024 la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo obtuvo una orden de aprehensión contra Armando Mera, entonces presidente municipal con licencia y candidato a diputado local, tras irregularidades detectadas por la Auditoría Superior del Estado de Hidalgo.
Desde su detención, el exalcalde se encontraba preso en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Pachuca, donde enfrentó el proceso penal hasta que, en 2026, acordó un procedimiento abreviado en el que reconoció su responsabilidad penal, lo que derivó en la sentencia condenatoria y la imposición de pena privativa de libertad junto con la reparación del daño patrimonial.







