El amor también encontró espacio tras los muros. Un total de 17 personas privadas de la libertad en los Centros de Reinserción Social de Apan y Tulancingo dieron el “sí” junto a sus parejas en ceremonias realizadas como parte de los programas de reinserción social en Hidalgo.
Las bodas se llevaron a cabo en un ambiente ordenado y emotivo, donde no faltaron las sonrisas, los abrazos y la ilusión de comenzar una nueva etapa. Para muchas de las parejas, este paso representa estabilidad, compromiso y la posibilidad de reconstruir proyectos de vida.
Además de las ceremonias civiles se realizó un pequeño evento cultural que permitió la convivencia en un entorno controlado, reforzando valores como el respeto, la corresponsabilidad y el apoyo mutuo.
Este tipo de actividades buscan fortalecer los vínculos familiares y aportar a la estabilidad emocional de quienes se encuentran en proceso de reintegración, apostando por segundas oportunidades y por la reconstrucción del tejido social desde lo personal y lo afectivo.





