Lilian Escudero Fernández tenía apenas 20 años, hablaba tres idiomas, estudiaba Contaduría y construía un futuro que quedó suspendido dentro de un cuarto que debía ser seguro. Ese espacio, rentado en la colonia Carros de Ciudad Sahagún, en Hidalgo, se convirtió en el escenario de su muerte.
Este 12 de marzo de 2026, en los juzgados penales de Apan, un tribunal emitió fallo condenatorio por unanimidad contra J. P. V. H., el hombre que le arrendaba la habitación y que, según acreditó la Fiscalía de Delitos de Género y Trata de Personas de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo, ejerció violencia sexual y física contra ella hasta causarle la muerte en enero de 2024.
Durante el juicio oral, el Ministerio Público presentó pruebas que demostraron la responsabilidad del acusado, quien intentó ocultar el crimen dejando el cuerpo en el baño del inmueble y simulando una intoxicación por gas.
Pero la historia no terminó con esa versión.
Al investigarse bajo protocolo de feminicidio, las autoridades reunieron datos periciales, testimonios y evidencias que desmontaron la coartada y revelaron la violencia ejercida contra la joven.
La relación entre ambos se había construido durante meses bajo una aparente confianza: él era su casero desde julio de 2022.
Para su familia, esa confianza fue la puerta que permitió el horror.
Tras las agresiones, Lilian murió con múltiples lesiones en el cuerpo. Su ausencia detonó una exigencia pública de justicia que se escuchó en marchas, tendederos de denuncia y movilizaciones feministas en Hidalgo.
Más de dos años después llegó el veredicto. El próximo 19 de marzo de 2026 se realizará la audiencia de individualización de sanciones, donde se determinará la pena que deberá cumplir el responsable.
La Procuraduría General de Justicia del estado reiteró que continuará investigando con perspectiva de género y combatiendo la impunidad en delitos contra mujeres.
Para la familia de Lilian, sin embargo, ninguna sentencia devolverá lo que fue arrebatado: una vida que estaba a días de cumplir 21 años.
Hoy, lo único que queda es la esperanza de que la justicia impida que su historia se repita.
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Mientras sigan investigando con perspectiva de género, es evidente que siempre van a encontrar culpable al hombre... Porque las leyes están hechas solo para proteger a la mujer y no para hacer lo que tienen que hacer, que es su trabajo... Las leyes funcionan así, no encuentran evidencia, pero te la arman, no hay nada en tu contra, pero te sentencia, sin argumentos y sin fundamentos. Las leyes en Hidalgo, san tan absurdas, que solo basta un maldito señalamiento para que te quedes en la cárcel, porque no son coherentes, no tienen lógica y porque solo es apoyo hacia las mujeres... Es una vergüenza el maldito sistema penal en México, es una burla
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