Durante la Quincuagésima Segunda Sesión Ordinaria del Ayuntamiento de Pachuca, la regidora Nadia Reyna Camacho manifestó su rechazo a la reforma del artículo 141 de la Constitución Política del Estado de Hidalgo, al considerar que representa un retroceso en materia de transparencia, rendición de cuentas y autonomía municipal.
La modificación, aprobada previamente por el Congreso del estado, elimina el requisito de autorización previa del Ayuntamiento para que los presidentes municipales celebren contratos y convenios de interés público, una medida que, de acuerdo con la regidora, concentra facultades y limita la participación de los órganos colegiados en decisiones relacionadas con los recursos públicos.
“¿Desde cuándo revisar el uso del dinero público debe considerarse un obstáculo para gobernar?”, cuestionó Reyna Camacho durante su intervención, al señalar que la eficiencia administrativa no debe utilizarse como argumento para debilitar los mecanismos de vigilancia y control.
La regidora recordó que en 2025 presentó una iniciativa para fortalecer la revisión de las adquisiciones y contrataciones municipales, la cual fue aprobada por unanimidad por el Cabildo de Pachuca. Por ello, cuestionó el cambio de postura de quienes anteriormente respaldaron mayores controles sobre el ejercicio del gasto público.
Asimismo, advirtió que las modificaciones legislativas realizadas en los últimos años han reducido progresivamente las facultades de las sindicaturas y regidurías, lo que, desde su perspectiva, debilita la representación ciudadana dentro de los gobiernos municipales.
Pese a los argumentos expuestos y a los votos en contra de Nadia Reyna Camacho, Karla Mota, María Luisa Oviedo, Humberto Veras y Jenny Melgarejo, la reforma constitucional fue avalada con 14 votos a favor durante la sesión del Ayuntamiento de Pachuca.
Ante este resultado, Nadia Reyna convocó a regidoras y regidores de los municipios de Hidalgo a analizar las vías legales correspondientes para defender la autonomía municipal y preservar las facultades de vigilancia de los ayuntamientos.
Finalmente, sostuvo que las y los integrantes del Cabildo tienen la responsabilidad de representar a la ciudadanía, debatir, cuestionar y vigilar las decisiones del gobierno municipal.
“Un municipio con menos contrapesos no es necesariamente un municipio más eficiente, pero sí puede convertirse en uno con menos controles sobre el ejercicio del poder”, concluyó.





