Hay fotografías que en política no necesitan un comunicado. Durante la reciente gira de Claudia Sheinbaum por Hidalgo, en la inauguración de la planta de Laboratorios Carnot en Platah, se generó una imagen que inmediatamente comenzó a circular entre quienes ya traen la cabeza puesta en 2028. La presidenta de la República, el gobernador Julio Menchaca y, junto a ellos, Vanesa Escalante. Su presencia tenía toda la lógica institucional tratándose de una inversión farmacéutica y siendo ella la secretaria de Salud, pero luego está la lógica de la política, donde importa mucho estar y aparecer.
Escalante ya venía ganando espacio por otra vía. Hace unas semanas compareció ante el Congreso y pasó por una batería bastante amplia de preguntas sobre medicamentos, hospitales, médicos especialistas, salarios, auditorías y la relación cada vez más compleja con IMSS-Bienestar. Respondió también sobre los hospitales de Actopan y Pachuca y habló de gestiones que ha llevado directamente ante el gobierno federal. Es decir, no fue una comparecencia de trámite y, al menos públicamente salió de ahí con la nota sobre el trabajo y no sobre algún tropiezo, lo cual ya es ganancia en estos tiempos.
Después vino la fotografía. Y claro, Claudia Sheinbaum y Julio Menchaca se toman imágenes todos los días con muchísima gente, pero pongamos la escena como se platica en cualquier café: si una mujer del gabinete estatal aparece junto a la presidenta y al gobernador justo cuando su nombre ya circula en las conversaciones sobre la sucesión, la imagen iba a terminar siendo comentada. No porque con eso se haya decidido nada, sino porque en política existe una regla de oro: ubicación, ubicación y ubicación.
Y Vanesa está consiguiendo algo interesante en ese terreno. Su presencia política ha ido creciendo y curiosamente sin necesidad de un destape, una pifia o declaraciones sobre su futuro. Sigue apareciendo desde Salud, que además es una de las áreas más sensibles del gobierno y una de las que más contacto tienen con la federación. Durante su comparecencia incluso explicó que ya había llevado ante Sheinbaum temas como la falta de personal médico, ambulancias, insumos y condiciones salariales. Así que la fotografía de Platah no apareció de la nada, simplemente hizo visible una cercanía institucional que ya venía construyéndose.
Falta muchísimo para 2028 y todavía antes está la elección de 2027, pero la sucesión hidalguense cada vez genera más comentarios y mensajes. Y con todo eso, parece que Vanesa Escalante sigue avanzando sin anunciarlo, pero en lugares donde todos terminan volteando a verla.





