A sus 15 años, Cristian rompe barreras y no se rinde ante la distrofia de Duchenne

Cristian Gael Solís Rangel, originario de Singuilucan, vive desde los 5 años con distrofia muscular de Duchenne, enfermedad que le dificulta caminar y lo obliga a desplazarse en silla de ruedas.

Cristian Gael Solís Rangel, un adolescente de 15 años originario de Singuilucan, padece distrofia muscular de Duchenne (DMD) y desde hace 10 años enfrenta los retos de esta enfermedad, que le dificulta caminar y lo obliga a trasladarse en silla de ruedas.

Actualmente cursa el tercer semestre de preparatoria en el Centro de Atención a Estudiantes con Discapacidad (CAED) de Tulancingo. Asiste a clases dos veces por semana, aunque le gustaría acudir más días “para aprender más y mejores cosas”, comenta.

Es acompañado en la mayoría de sus actividades por su mamá, Felícitas Rangel Hernández, mientras que su papá permanece al cuidado de su hermana, quien vive con parálisis cerebral. Pese al diagnóstico que recibió a los 5 años, asegura que ha tenido buenos años y se lleva bien con sus compañeros de escuela.

Una de sus mayores satisfacciones proviene del deporte: practica boccia, disciplina paralímpica de precisión y estrategia similar a los bolos sobre césped. Desde hace año y medio entrena primero en el Centro de Alto Rendimiento y ahora, tras la remodelación, en el gimnasio “Miguel Alemán” en Pachuca.

Gracias a su talento y dedicación, ya ganó una medalla de oro en parejas durante una competencia en Oaxaca y obtuvo oro y bronce en Aguascalientes. Se prepara para participar el próximo año en un torneo internacional.

Cristian pide más oportunidades de estudio y una educación realmente inclusiva para personas con discapacidad. También solicita que los gobiernos estatal y federal brinden más apoyos y herramientas, además de garantizar accesibilidad para quienes se desplazan en silla de ruedas.

Invitó a otras personas con discapacidad a no rendirse: “que le echen ganas, que estudien, que hagan algún deporte que les guste, pero sobre todo que no se den por vencidos”.

Cristian y su mamá participaron en la marcha realizada por los CAED de Pachuca y Tulancingo, que recorrió del Reloj Monumental a Plaza Juárez, donde exigieron mayor visibilidad y apoyo para estas escuelas, en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.