Amigos con derechos

Las relaciones humanas se modifican día con día, pero ¿estamos listos para dejar de lado los convencionalismos que obedecen a una moral impresa en el imaginario social?

La moral social responde a la construcción de un contexto, sin que ello evite que sus signos sean estrictamente del lugar donde se construye, menos en un mundo que está interconectado y por ende globaliza sus condiciones de dominio social, ocultando en diversos laberintos los intereses y apetitos económicos, científicos geoeconómicos y geopolíticos.

Desde la Europa victoriana, donde era importante procrear para responder a los intereses de la producción industrial (pues entre más manos de obreros y campesinos, más producción y riqueza para la burguesía industrial y los terratenientes), la moral se unía a las condiciones del dominio espiritual del credo, por lo que abortar por autodeterminación era un pecado, porque en el fondo era el pecado económico que sacrificaba la riqueza de las élites.

Podemos en la actualidad discutir si el aborto autodeterminado es o no un crimen, pero se ha invertido el modelo en un mundo capitalista donde sobran las manos, o como indicó Marx, existe un ejército industrial de reserva; por lo que abortar es auspiciado por empresas del aborto que se enriquecen a nivel internacional y que saben que la moral social y eclesiástica no impide el negocio.

La libertad sexual aparece como un aspecto importante de la autodeterminación humana, donde no requerimos el matrimonio para ejercer nuestras relaciones sexuales, cuestión que nos marca, en la mayoría de los casos, como “amigos con derechos”, una forma de contrato social que ya no obedece a la moral añeja y que ha dado paso a una redefinición de nuestra asociación íntima y que ya tiene en jaque al matrimonio como contrato social.

La redefinición de nuestros vínculos sexuales apuntan a un cisma de las estructuras políticas. Michel Foucault ha aleccionado en su “Historia de la sexualidad”, que el camino ciego del control y la reproducción política en términos de dominio de clase atraviesa por la imposición moral de la sexualidad, en ello existen motivos e intereses que garantizan la supervivencia de la riqueza y se entrelazan los cordones intrincados de la política y la religión, causal de la verticalidad social.

Si queremos un mundo con mayor autodeterminación social, la ruptura de los “amigos con derechos” es el tránsito de oposición a la reproducción política y económica del establishment.

 

Consultoría política y lectura de Tarot: [email protected].

Suscríbete a mi canal de Youtube: “Ciudadanía de Kristal”. 

Avatar photo

Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.


ARCHIVADO EN:
, , , , , ,