AMLO: el porvenir de una ilusión

Estamos en el país de los bellos durmientes, y mientras sigamos dormidos, los que están despiertos harán lo que quieran con el país, por lo que nadie se preocupe, cuando despertemos nos habrá llevado la chingada

Es verdad: todos cabemos en este país, pero no podemos vivir en el porvenir de una ilusión, en el ensueño quimérico de la promesa política donde todo depende del mesías, del que tiene el poder y hace con él lo que quiera.

Así es AMLO, ha creado un universo político paralelo y mientras la miel ciudadana o el apendejamiento social lo acompañen, las cosas le son favorables y sus discursos son melodías que suenan como el trinar de los pájaros, condición cuyo espiral, hasta ahora, no parece que habrá de desaparecer fácilmente.

 

Y SU PALABRA ES LA LEY

Lo paradójico del ensueño peje estriba en que diversos sectores se conforman con las migajas o magros resultados que hasta ahora tiene el gobierno de Manuelovich, pero algo es claro: su palabra es ley.

La retórica de AMLO lo subyuga todo, lo envuelve todo y todo lo que señala es verdad, nada se somete a juicio por la mayor parte de la ciudadanía y sus críticos no pesan, pueden decir misa y nadie cree en ellos. Esta realidad es digna de ser admirada porque no hay precedente con algún expresidente o gobierno donde el peso del líder del Ejecutivo tuviera tal capital político.

 

EL PRESIDENTE PODRÍA VENDER MIERDA Y LA GENTE LA COMPRARÍA

En este momento el presidente podría vendernos mierda y la gente la compraría; es sorprendente lo que puede hacer desde el púlpito: endereza jorobados y devuelve la vista a los ciegos, al tiempo que castiga a la mafia del poder y a los delincuentes los atrapa con la mirada, mientras los organismos internacionales como la ONU y la OCDE dicen lo contrario.

Este escenario es el de la “verdad diluida”, donde sin pruebas desde la potestad del que habla los demás creen y asumen que lo que se dice o promete es una verdad contundente, cosa que nos muestra que vivimos en sociedades débiles e ignorantes donde la comunicación virtual es la madre de todo y sus hijos todos los pendejos de las redes sociales y más allá de ellas.

Estamos en el país de los bellos durmientes, y mientras sigamos dormidos, los que están despiertos harán lo que quieran con el país, por lo que nadie se preocupe, cuando despertemos nos habrá llevado la chingada, porque un gobierno que no tiene críticas, o es el paraíso terrenal (lo cual jamás ha existido), o bien, es el sueño masturbador de un pueblo ciego e ignorante.

Autor: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.



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