La recuperación de 385 inmuebles, que incrementan el valor patrimonial del gobierno en mil 230 millones 847 mil pesos, es evidencia de la presencia del Estado como aparato ideológico y de estructura social que propicia la integración sociocultural en la administración del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar.
El trazo analítico el “activismo político” de la Fundación Herrera Cabañas, desde el anuncio de recuperación del inmueble que albergará al Museo de la Ciudad, que ha pretendido impugnar una acción a todas luces de utilidad cultural, es evidencia de un antagonismo político que esconde el golpeteo que encabezó Tonatiuh Herrera frente al instrumento de revocación de mandato.
La oscuridad de este activismo político de la fundación Herrera Cabañas, que ha ido de manera frontal en contra de la estructura de gobierno, no concuerda con la difusión cultural de la que debe enarbolar fines claros y que, paulatinamente, se han ido erosionando bajo un marcado esquema de ideologismo y demagogia, factores claves que permiten entender el golpeteo político para el que en innumerables ocasiones fue utilizada esta fundación.
Mis únicos y queridos lectores, la ciudadanía debe visualizar la presencia del aparato de Estado en la administración del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar, que se encuentra en una vertiginosa etapa de restitución del bienestar de las y los hidalguenses.
Las lógicas del proyecto de alternancia política en Hidalgo han develado la fuerza de un gobierno que ha ido empoderando a la ciudadanía en las tareas públicas y dando voz a los sectores marginados de las oportunidades sociales que postergaron las fuerzas del antiguo régimen e, inclusive, de una izquierda radical que cayó en el extravío político, confundiendo su interlocución social.
No me detendré en este análisis sobre los propósitos políticos de la fundación Herrera Cabañas porque, a todas luces, representan el extravío de posturas sectarias y de una comunidad que no representa los anhelos de construcción cultural de las y los hidalguenses. Lo que sobresale en este escenario, es la crisis de fuerzas políticas que resultan anacrónicas.
La recuperación de los inmuebles públicos y la construcción del Museo de la Ciudad constituyen un paso trascendente en la administración del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar, porque devela la voluntad de su administración por generar oportunidades sociales, la fuerza y la presencia de un gobierno activo a diferencia de la ausencia social en la que enclaustraron al ejercicio de gobiernos las administraciones del antiguo régimen.
El fortalecimiento de la cultura en la presente administración gubernamental contrasta con la crisis de la hegemonía de los gobiernos que enarboló la derecha, que, al tiempo, implicaba una crisis política de estructuras que no respondían a la sociedad; donde la cultura era una condición vertical y de élites que marginaban a la ciudadanía y sus expresiones culturales en Hidalgo.
Algo queda en firme, la administración del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar no habrá de dar un paso atrás sobre el fortalecimiento de las condiciones de infraestructura y culturales que le devuelvan a la ciudadanía el derecho soberano del patrimonio del Estado.
Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.





