Es tiempo de ayudar

A más de un mes de las inundaciones en Tula, muy poco apoyo se ha visto por parte del gobierno federal, aunque el presidente López Obrador ya respondió al llamado del gobernador Omar Fayad para visitar el municipio y prometió pronta respuesta a las demandas de cientos de afectados.

La catástrofe sufrida en Tula la noche del lunes 6 de septiembre y la madrugada siguiente por el desbordamiento del río grande, que atraviesa desde Cd. Cruz Azul hasta La Mora, que es el último caserío de la colonia Malinche antes de su llegada a la presa Endhó, ha dejado al municipio colapsado, no solo en su sistema hidráulico de drenaje, alcantarillado y de agua potable, sino también lo que toca a la vida económica, social, política, religiosa, comercial, educativa, agrícola y demás actividades que los 130 mil tulenses desarrollamos en el segundo municipio que más ingresos significa al gobierno federal y estatal, vía impuestos.

Y a pesar de todo lo que significa Tula, a un mes de ocurridos los hechos lamentables, los cuales se debieron a una grave omisión  -equivocada decisión- de la Conagua, vemos que el avance para volver a la normalidad es muy poco, a pesar de los esfuerzos –aislados- de autoridades municipales, estatales y sobre todo de la ciudadanía en general.

Ya son, por ejemplo, varias las marchas y plantones de gente afectada en protesta por la falta de apoyo. En todos los casos, los reclamos han sido hacia Manuel Badillo, el presidente municipal, hecho que no resulta extraño si tomamos en cuenta que es la autoridad más cercana a la ciudadanía.

Supimos que estuvo en Tula, de tiempo completo, Simón Vargas, segundo de a bordo del gobierno de Omar Fayad; importante su presencia, pero poco o nada trascendió más allá de la oficina que ocupó en el palacio municipal. Seguramente sus instrucciones al personal a su cargo debieron haber sido de valía para ayudar a Tula, pero de ninguna manera fueron suficientes.

El propio gobernador estuvo en más una ocasión en Tula, aunque no se supo de su presencia en alguno de los puntos con más daños, como la 16 de Enero, La Malinche, la  parte baja de San Marcos o el tianguis. Sí se apersonó en lancha (volcada, por cierto) en los  alrededores del IMSS y de la misma forma ha estado presente en los medios estatales y nacionales.

Del gobierno federal a través de la Secretaría del Bienestar muy poco se ha sabido, solo se trabajó en el padrón de afectados que han venido levantando y que apresuraron cuando se habló de la presencia de López Obrador en Tula. Del propio y poderoso delegado federal, Abraham Mendoza Zenteno, originario y vecino de este municipio, nada sabemos de su presencia y ayuda en estos tiempos de crisis nunca antes vividos, cuando menos por lo que sabemos en los últimos tres siglos.

Claro que el problema no es nada sencillo, pero sí es poco entendible que el propio presidente de la República solamente haya sobrevolado la inundada Tula y nada se ha vuelto a saber del apoyo importante del  gobierno a su cargo en favor de estas tierras, en donde además de las pérdidas humanas que reconoce oficialmente el IMSS, los daños  materiales son incalculables.

Hace apenas pocos meses que el gobierno federal publicó un video en donde AMLO sobrevuela tierras tabasqueñas y reconoce que tuvieron que inundar miles de hectáreas para no causar más daños a ciudades como Villahermosa; los comentarios no fueron los que sus voceros esperaban y al tema le dieron “carpetazo”. La historia en Tula es muy parecida y claro que no iban a repetir la decisión del gobierno federal de inundar a los tulenses y municipios aledaños para no dañar a la Ciudad de México, que es en realidad lo que ocurrió.

Pero ahora el mal ya está hecho, la gente de aquí debemos esperar dos cosas: que nunca vuelva a suceder y que el gobierno en sus tres niveles, pero sobre todo en el federal, les ayuden a los cientos de afectados, porque es tan importante apoyar a la humilde familia que perdió todo en su vivienda, hasta a gente como los Argáez, que en su lujoso hotel Real del Bosque tuvieron pérdidas incuantificables, o a la óptica Tula de los Márquez o la Ánfora de Leandro Valle o la Elektra de Melchor Ocampo o los Cruz Rodríguez en una de sus tiendas Arlequín, y muchos más comerciantes y empresarios que perdieron todo.

En la visita de AMLO, que nunca se concretó pues solo estuvo en Acaxochitlán, la intervención del gobernador sin duda fue valiente, respetuosa pero muy firme para decir al presidente que urge su presencia en Tula. La respuesta no se hizo esperar y AMLO  ofreció que en 15 días estará en Tula para evaluar lo ocurrido y anunciar los tan ansiados apoyos que hoy la gente espera con ansia. Que así sea.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero… Entre nos.

Autor: José Guadalupe Rodríguez Cruz

*Egresado de la UNAM como licenciado en Derecho y Diplomado por el Instituto de Administración Pública de Querétaro y por la Universidad Iberoamericana en Políticas Públicas. *Regidor Municipal en Tula, Secretario Municipal de Tula, Diputado local en la LVII y LIX Legislaturas en el estado de Hidalgo y Presidente Municipal Constitucional de Tula 2000-2003. *Autor del libro “Desde el Congreso Hidalguense” y coautor del libro “Tula... su Historia” *Director y fundador del periódico bisemanario “Nueva Imagen de Hidalgo”, que desde 1988 se pública en Tula, Hgo.


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