Hidalgo, tumba o resurrección del PRI

Aunque trataron de arreglar sus diferencias con la publicación de una foto, parece que no hay mucha conexión entre Carolina Viggiano y el gobernador Omar Fayad y hay que recordar el axioma que dice: con el gobernador se gana y sin el gobernador se pierde.

El PRI de México, que ha gobernado 93 años nuestro estado, parece, por lo que se ve, que se juega la vida y su futuro en la elección de Hidalgo, donde apuesta todas las canicas que le quedan para ganar e iniciar, si esto se da, un camino de regreso a las batallas de las grandes ligas como es la elección presidencial del 2024, en la que no sería raro que su candidato fuera Alejandro Moreno, vía un acuerdo con PAN y PRD, en una jugada parecida a la que hicieron en nuestro estado para la candidatura de Carolina Viggiano, que oficialmente es candidata del PAN, pero que todo mundo sabe que es del PRI, no por algo es la secretaria general de este partido.

En una extraña conferencia de prensa del dirigente nacional del partido tricolor donde hubo porras a Carolina y aplausos para Moreno, en algo que más parecía acto político que conferencia de prensa, dijo que la elección de Hidalgo era “prioritaria” para el PRI y que a efecto de estar apoyando con todo a su candidata el CEN priista se asentaría en Hidalgo durante el mes de mayo.

Si hay elecciones en seis estados y se supone que en todos hay la responsabilidad de ganar ¿por qué la dirigencia nacional apuesta todo por Hidalgo?

¿A QUÉ VIENE ALEJANDRO MORENO A HIDALGO?

La presencia de Alejandro Moreno en Hidalgo es inquietante porque si esta elección es “prioritaria” para el PRI, como dijo Moreno, parece que no solo quieren ganar la gubernatura del estado sino tener en esa posible victoria una base de lanzamiento para el 2024.

No hay que olvidar que el partido tricolor ya solo gobierna en cuatro estados de la República: Hidalgo, Oaxaca,Estado de México y Coahuila y que la intención de Morena es que no gobierne en ninguno.

Hay mucha insistencia en que el PRI está unido y que todos reman para el mismo lado, pero hay dudas de esta unidad por la forma en que se decidió la candidatura de Viggiano, que provocó como todo mundo recuerda un enfrentamiento muy fuerte entre el gobernador Fayad y el dirigente nacional del PRI, que se pretendió arreglar con una foto de supuesta reconciliación pero que Fayad parecía rechazar por el gesto que tenía.

No parece que finalmente haya mucha conexión entre gobernador y candidata, lo que ya es un problema serio. Todo esto pese al intento de arreglar este tipo de problemas con la estrategia de la foto en que los supuestos confrontados salen juntos en un restaurante o caminando.

Y en el partido tricolor hay un axioma que dice que con el gobernador se gana y sin el gobernador se pierde.

En el caso de Fayad para nadie ha pasado inadvertido la condena que los dirigentes del PRI nacional hicieron de su buena relación con AMLO y todo para que al final se manifiesten por intentar hacer lo mismo, porque una cosa es actuar como oposición y otra pensar en serio cómo gobernar, en que se pesa el apoyo del Presidente, en que se concluye que se debe caminar de manera solidaria y respetuosa con el Jefe de la Nación hasta por sentido común.

Como dijo aquel, “para que tanto brinco estando el suelo tan parejo” o como dijo el divo de Juárez “pero qué necesidad, para qué tanto problema”.

Moreno dijo que venía el Comité Nacional para dar el cerrojazo final y aprovechó para descalificar a Menchaca.

Menchaca ha insistido aparte de propuestas en todos los renglones en un nuevo estilo de gobierno en que la honradez sea la clave y en las líneas fuertes de la 4T, lo que equivale a subrayar la presencia de AMLO en Hidalgo, mientras que Viggiano apunta más a una larga lista de propuestas y de ofertas de apoyo interesantes y dentro del estilo de las campañas tricolores, a veces confrontada con el gobierno federal y en otras hasta ofreciendo trabajo conjunto con el presidente de la República.

Pero queda la interrogante de la causa y razón que decidió a Alejandro Moreno a instalarse en Hidalgo y con él todo el Comité Ejecutivo Nacional.

¿Algo no camina bien?, ¿Las encuestas son negativas?, vaya usted a saber, pero el PRI parece que se juega todo en Hidalgo que puede ser desde este punto de vista tumba o resurrección.

El 5 de junio lo sabremos y usted lo va a decidir con su voto.

Autor: Adalberto Peralta Sánchez

Nací el 11 de mayo de 1946 en un pueblito que tiene una laguna con patos y un parque con bancas con el nombre grabado del donante. Una de esas bancas tiene el nombre de mi padre. Estudié Filosofía y ejerzo el periodismo desde hace varios años. Colaborar con mi hijo en EFFETÁ me llena de orgullo. Trataré de hacerlo bien.


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