Jaque mate

Congruente a su discurso e ideales, el gobernador Omar Fayad Meneses ha derrocado a la tiranía impuesta por Darío Pérez González y su grupo “La Joya”.

Este famoso grupo, que tuvo su gestión hace décadas en la capital hidalguense, vio sus mejores días en la administración anterior, pues José Francisco Olvera Ruiz era orgulloso procedente de dicha agrupación, además de haber hecho su reconocimiento casi canónico a Darío Pérez como el maestro de la política, ante quien todos se alineaban.

A pesar del respeto desmesurado hacia este emblemático grupo político, nunca se habló de algún trabajo palpable para con los hidalguenses, nunca se distinguió por desarrollar algún tipo innovador o generar liderazgos jóvenes.

Cuando Eleazar García arribó a Casa Rule como alcalde, el Grupo La Joya sufrió tal indignación por tratarse de un personaje que no contaba con la gracia de Darío Pérez, que hizo todo a su alcance no sólo para señalarlo, sino para moverle cualquier tema que tratara de sacar y ridiculizarlo ante la ciudadanía.

A Darío Pérez no le bastó con bloquear el trabajo del expresidente municipal, sino que se empeñó en palomear todo acto de administración estatal y del propio Invencible. Si en algún momento se preguntó quién le hizo el casting a toda esa bola de ineptos, está en lo correcto: fue Darío Pérez.

De los exsecretarios del gabinete de Olvera Ruiz, el consentido del grupo La Joya era Aunard de la Rocha Waite, y el siempre suspirante a ser candidateado para lo que sea, José Pablo Maauad Pontón; entre las mujeres destacó Mayka Ortega Eguiluz, pero por la gritoniza que le dio a Darío Pérez por no haberle cumplido con la candidatura a diputada federal por Tepeapulco en 2015, mientras Edna Geraldina García Gordillo siempre lo supo consentir con comiditas en su honor. Miguel Cuatepotzo y Salvador Elguero gozaron de aprobación en todo momento, no queremos pensar que también en sus malos manejos.

Fernando Moctezuma Pereda supo entrar en La Joya perfectamente, hasta conseguir la diputación federal y aspirar a ser el ungido priista como candidato a gobernador este 2016. Suponemos que si otro hubiese sido el destino de Moctezuma Pereda, Darío Pérez seguiría cobrando altas sumas de la nómina de gobierno por sus indispensables consejos y estrategias políticas.

La elección de los diputados locales, bueno, ni hablar, de dónde sacaron la peor Legislación que ha tenido Hidalgo, siempre será un misterio.

Los políticos peleaban entre sí por gozar de la cercanía de Pérez González, aunque fue Ramón Vicente Diez el que en tertulias con amigos sostenía que sería el heredero del Grupo La Joya. La carrera de Ramón ha estado marcada por el descalabro constante en lo electoral y político, desde coordinador de campaña del primer candidato perdedor a diputado federal por Pachuca, hasta candidato a diputado local propietario por Pachuca, que perdió dos veces; actualmente se encuentra al frente de la CNOP, sin labor destacada ni aportación al tricolor.

Miguel Ángel Peña, exsecretario particular de Alfredo Bejos, hermano de Beatriz Peña, presidenta actual del municipio de El Arenal y excoordinador de campaña de Mirna Hernández, fue considerado el “más cercano” a Pérez González, el de confianza, y el que logró colocar a su hermana como alcaldesa.

Mientras Mirna Hernández, Ericka Trujillo Ortiz y Cristina Cortés Montaño lograron el premio a la prepotencia del año con sus desplantes y falta de trabajo, ahora buscan permanecer como las “Señoras de Pachuca”, cuando no tienen ningún mérito más que pasar por la aprobación de Darío Pérez, cobrar de nómina de gobierno y mostrar su falta de preparación en todo tema. Nos cuentan que las déspotas señoras ahora ruegan por algún encarguito en el siguiente Comité Municipal priista o ser encargadas de proyectos políticos.

Pero este grupo extendió tentáculos a más municipios, como la casi presidenta del ONMPRI Estatal, Viridiana Fernández, originaria de San Agustín Tlaxiaca, gracias a su cercanía con Olvera Ruiz y Pérez González; después de su pretendido y malogrado madruguete nunca volvió a salir a escena. Ojalá Ericka Rodríguez y Dalila López no tengan que sufrir sus intentos burdos de grillas.

Herbert Jonaz Oropeza Monzalvo, titular del Movimiento Territorial en Hidalgo, le debe su puesto a su grupo adherente. El ingeniero simuló trabajo durante la elección pasada por carecer de estructura en el organismo que representa, pero es de los que fue beneficiado con muchos “apoyitos”.

De los más jóvenes asistentes a las celosas reuniones de la oficina de Pérez González encontramos a Ignacio Ibargüengoitia Franzony y Carlos García Monzalvo, ambos actualmente titulares de la estructura estatal tricolor.

José Luis Jiménez Padilla, Héctor Fragoso Ortiz, Federico Hernández Barros, Mario Cuatepotzo Durán, Luz Elena Sánchez Tello, Carlos García Sánchez, Verónica Espejel Rivera, Norberto Carlos Córdova, Esteban Mercado Mercado, entre muchos otros, seguro ahora van a renegar de su origen.

Ni hablar de la familia Reyes Monzalvo, que no sólo supo sacar provecho político sino también económico. Parece bastante merecido para los pachuqueños dejar de llevar a cuestas esta bonita familia cuya historia se ventila en los cafés de la capital y llevaría semanas describir.

Aunque la sorpresa se dio en medios de comunicación cuando surgieron los nombres de los periodistas vinculados con La Joya. Ahora se entenderá el sentido de más de un análisis.

Es así como se da la caída del Grupo La Joya, que se volvió obsoleto y costoso, a la par de que el gobernador Omar Fayad cumple con su palabra de cerrar la puerta a la corrupción.







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