Las tentaciones de los Bichir

En Danyka, Demian encarna a un hombre cegado por una joven de 14 años.

Hace 10 años, Odiseo Bichir estelarizó Flor de fango, una cinta de Guillermo González Montes, en la que Augusto perdía la cabeza por la jovencita Marlene (Claudia Zepeda), al estilo de El ángel azul o, ya en el plano nacional, de Sensualidad, de Alberto Gout.

Su hermano Demian repite, más o menos, el mismo camino en Danyka, mar de fondo, de Michael Rowe, que se ha estrenado en la Cineteca Nacional y en algunas salas comerciales.

El guion del propio realizador narra la historia de Armando (Demian Bichir) y Tere (Lisa Owen), un matrimonio que decide vacacionar en la paradisíaca casa de la playa de Beto (Marco Treviño) y Chayo (Claudia Ríos). Ahí, el escritor histórico conoce a Danyka (Sasha González), una escultural adolescente de 14 años que es definida por Beto como una mala influencia para su hija; sin embargo, la chica se revela como una campeona de wind surf y una lectora incansable, con aspiraciones de escritora. ¿Logrará Armando resistirse a los encantos de la joven ninfa?

El director de Año bisiesto consigue un filme bastante literario, con discusiones filosóficas, políticas y religiosas, poco frecuentes en el cine nacional, que hacen casi olvidar los hermosos paisajes retratados por Alfonso Herrera Salcedo.

Aunque las actuaciones son correctas, el filme nunca consigue despegar de todo.

Danyka resulta ser una interesante reflexión acerca de muchos temas, casi siempre ignorados en el cine mexicano, y ese es su mayor mérito, más en una cartelera comercial en la que prácticamente no hay opciones.

Autor: Jorge Carrasco V.

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.


ARCHIVADO EN:
, , ,



Right Menu Icon