Los hombres de acero se apropiaron del campeonato

A pesar de que, al principio, parecía que no lo lograrían, los de Monclova se coronaron.

Finalmente, la tercera fue la vencida, y luego de siete emocionantes juegos contra los Leones de Yucatán, los Acereros de Monclova se alzaron con su primer título en la Liga Mexicana.

La misión parecía muy difícil al término de la primera vuelta, en la que, tras la lesión de Josh Lowe y el retiro de André Rienzo, sus mejores lanzadores, los Acereros fueron relegados a la tercera posición, con 39 ganados y 21 perdidos. Fue entonces que se produjo el cambio de timón, con el norteamericano Pat Listach sustituyendo a Pedro Meré; terminaron en el subliderato atrás de los Saraperos, con 36 ganados por 24 reveses.

Nadie ponía en duda el poderío de la escuadra norteña desde el anuncio de la llegada de Chris Carter, quien jugó como mexicano, pues su abuelita lo era.

El ex big leaguer cumplió con creces al terminar como líder de cuadrangulares, con 49, y en carreras producidas, con 119, pero no fue el único, otros tres compañeros superaron el centenar de producciones: el dominicano Francisco Peguero terminó con .380, 31 homerunes y 106 producidas; el receptor norteamericano Bruce Maxwell, fuera de liga, a la ofensiva y a la defensiva bateó .325, 24 palos de vuelta entera y 112 producciones, y el antesalista Rodolfo Amador, .326, 19 y 102. 

Estuvieron bien complementados por Alex Mejía, .350, y los ex big leaguers Erick Aybar, .310, y Eric Young. Además, tenían una banca bien protegida con Noah Perio, Ricky Rodríguez y César Tapia, un ex champion bat. No conformes con esto, tomaron al bombardero José Vargas, que se reponía de una lesión, para la etapa final.

Donde había dudas era en el pitcheo, sobre todo tras la lesión de Héctor Daniel Rodríguez, que terminó con 8 triunfos, 6 derrotas y 4.73. Pero, con la llegada de los norteamericanos Conor Harber, Spencer Jones, Zach Phillips y Devin Raftery, el ex liga mayorista Al Alburquerque logró que los Acereros terminaran en los primeros lugares en pitcheo, con 4.95 en carreras limpias.

Carlos Bustamante fue siempre el bombero de lujo, pese a la efímera estancia del ex liga mayorista Francisco Rodríguez.

En suma, es un equipazo que cumplió, al fin, el sueño de su dueño, Gerardo Benavides Pape, de ser campeón.

¡Felicidades!

Autor: Jorge Carrasco V.

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.



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