Marco Rico en fase programática

La lectura política es clara, Morena Hidalgo y su base programática en una planificación política de expansión militante terminará por hundir a la chiquillada partidista de la derecha que, ante su defección, expresa aceleradamente un ¡sálvese quien pueda!

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

Las conferencias de Morena, que se han ido afianzando como un instrumento de interfase social, condensan un aspecto fundamental de horizontalidad política que está incidiendo en deliberaciones ciudadanas y que han perfilado la retroalimentación del poder en las estructuras guindas.

La participación ciudadana en Morena tuvo un sustantivo incremento desde el capital político del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar en las Rutas de la Transformación y, recientemente, a través de los círculos de diálogo ciudadano, en los que las y los hidalguenses han encontrado una interlocución con el primer mandatario, donde, de manera abierta y horizontal, pueden acceder a un cambio de impresiones y respuesta pública.

En este trazo, las conferencias de Morena -desde su estructura de partido- implican una apertura política de la que, por cierto, la chiquillada partidista satelital no se puede imponer cuando las imita, al grado que cada vez que la partidocracia del antiguo régimen apertura un espacio de conferencia, estas se presentan en un marco lúgubre y desangelado, donde la misma prensa bosteza y sólo se dedica a destrozar posicionamientos que no condensan mayor importancia.

Todo indica que Marco Rico le ha encontrado la manija al partido y desde que Luisa Alcalde le prescribió rutas de acción ciudadana, lo mismo en el proceso de afiliación, Rico Mercado encontró una clave de trabajo político, superando las arenas políticas que tuvo que apaciguar al interior del partido, lo mismo con las rémoras del PRD y del Grupo Universidad que pretendieron ponerle una zancadilla, que con los extraviados arribistas.

Por ende, las conferencias de partido presentan un inmejorable escenario en la expansión del capital político de Morena y fracturan las anquilosadas prácticas mediáticas y pantomimas de la partidocracia del antiguo régimen, que, en vez de informar, deforman la realidad político-social.

Todo partido político debe exponer sus condiciones programáticas y marcar con ello el rumbo y sistematización de sus acciones de conducción de cuadros y social. En este escenario, la interlocución de Marco Rico, más allá de sus bases militantes, alienta la deliberación y participación de sectores que requieren presencia en Morena.

Mientras la chiquillada partidista de la derecha está empeñada en preservar sus registros, Morena se expande en Hidalgo y, a la postre, los partidos satélites, como efecto dominó, terminarán absorbidos por Morena; ya sea por su desintegración ante la pérdida de sus registros o por alianzas, en las cuales, pervivir políticamente no es una opción de estructura.

Estos argumentos de peso en el avance programático de Morena Hidalgo son imprescindibles para entender que la erosión y disminución de adherentes en los partidos de la vieja guardia ha anticipado el golpe en la mesa de la izquierda de cara a la renovación de la gubernatura,

Cuando la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo su ascenso al poder, Hidalgo le brindó un millón de votos y, en estos momentos, más allá del caudal numérico, ya le brinda el piso firme de un aparato de Estado que en la conducción del ciudadano gobernador, Julio Menchaca Salazar, ha fortalecido el paradigma político de una izquierda que, paulatinamente, va nutriendo los nuevos componentes del control político en la nación.

La lectura política es clara, Morena Hidalgo y su base programática en una planificación política de expansión militante, terminará por hundir a la chiquillada partidista de la derecha que, ante su defección, expresa aceleradamente un ¡sálvese quien pueda!

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Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.






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CRONOS - Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

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