Mineral de la Reforma ya tiene candidato

EL QUE QUIERA VER, VERÁ. En la balanza del poder que se juega en las próximas elecciones ya se encuentra un candidato que tiene todo para ganar Mineral de la Reforma y destronar al partido azul. Más claro, ni el agua.

La política es una actividad cuyos signos permiten ver por dónde caminan las sendas del poder, y aunque los políticos ejercen un silencio estratégico, con sus hechos hablan claramente. Por esta afirmación, y de acuerdo a los signos, Mineral de la Reforma ya tiene candidato y llega con todo el poder para ganar.

Las fichas que se han movido anticipan una posible decisión en la que uno de los aspirantes da un golpe de autoridad sobre los otros posibles, que ven con claridad en esta película estilo Código Da Vinci, que como dijo Julio César: Alea jacta est“, “la suerte está echada”, el Rubicón está cruzado, Roma está a la vista.

Los signos son, entre otros, la intervención de organismos de seguridad nacional en la Policía Municipal, que en este momento es un golpe mediático muy fuerte contra la administración panista, cuestionada anteriormente por la presencia de elementos de grupos criminales.

Junto con estos hechos ha habido otras interrogantes que lesionan al gobierno de Mineral de la Reforma, que desde luego no son casuales porque en política no hay casualidades, todo en esta actividad tiene un origen y una causa.

Por todo lo que ha pasado, se puede decir que el partido azul difícilmente va a mantener el poder en esta municipalidad y que, por el contrario, la derrota electoral puede convertirse en el desastre del corredor Pachuca-Mineral.

Por otro lado, está claro que uno de los aspirantes, mencionado de muchas maneras y que ha sabido jugar muy bien su presencia y aspiración, se fortalece mucho y se levanta ya como el más seguro, mientras que los otros pierden terreno, al parecer, de manera definitiva, así tengan alas.

Al parecer, ya hay candidato, faltará por decidir la bandera; si se diera una sorpresa de colores, esta jugada convertiría su triunfo en una obra maestra de la política.

Sólo el que no quiera ver, no verá lo que sucede.

Autor: Adalberto Peralta Sánchez

Nací el 11 de mayo de 1946 en un pueblito que tiene una laguna con patos y un parque con bancas con el nombre grabado del donante. Una de esas bancas tiene el nombre de mi padre. Estudié Filosofía y ejerzo el periodismo desde hace varios años. Colaborar con mi hijo en EFFETÁ me llena de orgullo. Trataré de hacerlo bien.



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