Resident evil es un exitoso videojuego japonés de Capcom que inició una larga saga cinematográfica en 2002 con Milla Jovovich, bajo el mando de Paul Anderson, que comprende ya una decena de películas, que han variado de actores y directores.
Resident evil: noche cero de Zach Creger es una nueva variante, que poco tiene que ver con la propuesta original.
El guión del propio realizador y Shay Hatten narra la historia de Bryan (Austin Abrams), un despistado mensajero hospitalario, que sufre una crisis marital cuando su esposa le informa que está embarazada.
Entrega un órgano en un hospital al término de su turno, cuando le ofrecen el doble si entrega otro paquete en el hospital Raccon.
En la difícil travesía atropella a una mujer, que resulta ser una zombie que lo persegurirá implacablemente,. mientras sortea todo tipo de peligros.
El director de Weapons y Barbarian trata el asunto con humor, con su buena dosis de suspenso y de horror apoyado en el buen trabajo del actor de la serie televisiva Penélope.
Resident evil resulta un buen filme de horror que poco tiene que ver con el videojuego original, pero que se puede ver como una cinta independiente del juego.
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.





