Y las mujeres ¿para cuándo?

A pesar de que en teoría se reconocen y protegen los derechos político electorales de las mujeres, la realidad nos muestra otra cosa: En Hidalgo solo 17 de 84 municipios son gobernados por mujeres, a nivel nacional solo 7 de 32 estados son gobernados por mujeres.

Contexto: La Constitución e instrumentos internacionales reconocen y protegen los derechos político electorales de las mujeres, que van desde emitir su voto, hasta la posibilidad de ser electas para ejercer un cargo público. Conocemos quizá algunos términos, como inclusión y paridad, términos que nos hablan sobre la obligación que tiene el Estado y los partidos políticos de postular mujeres para que ocupen cargos de elección popular o que el 5% del presupuesto público de los partidos políticos debe destinarse a la capacitación y formación de mujeres con liderazgo, que puedan convertirse en potenciales opciones en una contienda electoral. En Hidalgo, se aprobó una reforma constitucional que habla sobre la paridad alterna, impone a los partidos políticos la obligación de postular para la elección a la gubernatura a una persona del género opuesto al último que se postuló, lo que implicaría que quienes en esta elección postulen un hombre para la próxima será mujer y viceversa. 

Todo esto parece muy alentador para las mujeres que deciden aspirar y contender para ocupar un cargo público. Pero como dice el viejo refrán “no todo lo que brilla es oro”

¿Cuándo veremos más mujeres que hombres en la boleta electoral y ocupando cargos públicos? ¿Para cuando, los partidos políticos darán el impulso y respaldo real a las mujeres en una contienda electoral? que les dé una verdadera posibilidad de ganar y no solo se convierta en la candidata que se postuló para cubrir un tema de paridad. ¿Para cuándo, la sociedad dejará de estigmatizar a la mujer por prejuicios que hace muchos quedaron superados? ¿Para cuándo se dejara de cuestionar y denostar la capacidad e individualidad de una mujer por el simple hecho de ser mujer, por el círculo social o familiar que la rodea, pero que no la define? 

Tantas normas y criterios de paridad, quedan en lo insuficiente, cuando la realidad en nuestro estado refleja que las mujeres no accedemos a los cargos de elección popular, ni al ejercicio público. Son los partidos políticos y quienes toman las decisiones, quienes frenan la posibilidad a la mujer para ejercer un cargo público, para mostrar sus aptitudes, su capacidad de gobernar y sujetar su mandato al escrutinio público, para entonces sí, ser cuestionada objetiva más no hipotética y prejuiciosamente por sus acciones. 

En Hidalgo solo 17 de 84 municipios son gobernados por mujeres, a nivel nacional solo 7 de 32 estados son gobernados por mujeres. Entonces ¿la paridad como regla para la postulación de candidaturas, realmente funciona y garantiza que las mujeres accedan a los cargos públicos, principalmente a los de elección popular? o solo es una forma de cumplir un requisito, sin que se garantice una verdadera competitividad. La lucha de las mujeres por el verdadero acceso al poder aún continua, la creación de liderazgos y la sororidad son temas que deben pasar del discurso a la realidad. 

Autor: Nubia V. Paredes

Soy orgullosamente mexicana, abogada de profesión, especialista en derechos humanos por vocación, analista de derechos políticos por pasión y filántropa por convicción. Y para mitigar la curiosidad soy acuario.


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