Nuevos inmortales

La generación 2026 del Salón de la Fama del Béisbol reúne a lanzadores históricos, figuras mexicanas que brillaron en Grandes Ligas y al inolvidable cronista Pepe Segarra.

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Por: Jorge Carrasco V.

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.

Como en las más recientes ediciones, tuvimos la suerte de ver en acción a los nuevos miembros del Salón de la Fama del Béisbol 2026.

El lanzador Pablo Ortega fue Novato del Año de los Tigres de Quintana Roo en el 2000, equipo con el que fue campeón en seis ocasiones durante sus 17 temporadas en la Liga Mexicana. Ganó 161 partidos y culminó su carrera con un memorable juego sin hit ni carrera contra el El Águila de Veracruz el 24 de julio de 2011.

Fue además el único lanzador de la liga en participar en el Clásico Mundial de 2009 y consiguió dos campeonatos en la Liga del Pacífico con los Venados de Mazatlán.

Luego de siete temporadas en Grandes Ligas, el zurdo norteamericano Mike Paul brilló con los Indios de Ciudad Juárez, con quienes ganó 37 juegos por apenas 12 derrotas en tres temporadas.

Recuerdo haber ido al Parque del Seguro Social para verlo lanzar como visitante y luego en una temporada con los Diablos Rojos del México.

Trayectorias que dejaron huella

El veterano zurdo chiapaneco Ricardo Solís brilló durante 19 temporadas, acumulando 163 victorias, la mayoría con los Saraperos de Saltillo, además de 151 derrotas y efectividad de 3.99 en carreras limpias.

Rodrigo López fue parte de la rotación de los llamados Niños Catedráticos de los Diablos Rojos del México antes de partir hacia Grandes Ligas, donde jugó durante 11 temporadas y ganó 81 partidos, la mayoría con los Baltimore Orioles.

Caso similar fue el del primera base Erubiel Durazo, Novato del Año con los Sultanes de Monterrey en 1997 antes de emigrar a los Arizona Diamondbacks y los Oakland Athletics, equipos con los que conectó 94 cuadrangulares, casi el doble de los que consiguió en la Liga Mexicana.

Casi todos recuerdan al “Negro de Guaymas”, Miguel Ojeda, como receptor, posición que le permitió llegar a Grandes Ligas con los San Diego Padres.

Pero el versátil jugador puede presumir dos récords casi imposibles: haber jugado las nueve posiciones en un encuentro ganado por los Diablos 23-21, y conectar cuatro cuadrangulares en un solo juego, para totalizar 148 en su carrera.

Finalmente, el hombre del copetón, el entrañable Pepe Segarra, fue elegido como cronista inmortal, reconocimiento más que merecido para una de las voces más emblemáticas del béisbol mexicano.

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Por: Jorge Carrasco V.

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.






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JOSEANDO - Jorge Carrasco V.

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.

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