20 de noviembre: Rumbo a la Constitución de 1917

A punto de conmemorar un aniversario más del inicio de la #RevoluciónMexicana, no está de más recordar el contexto político del país en aquellos años.

Francisco I. Madero es una figura señera en la historia política de México, porque a pesar de que es uno de los emblemas de la Revolución Mexicana, hay que advertir que quienes lo elogian suelen ser conservadores; este no es el mérito de este texto, lo menciono porque nuestro constitucionalismo es consecuencia de los idearios políticos que dieron origen al conflicto que desembocó en la vigencia de la Constitución de 1917.

Además de la búsqueda del poder, el conflicto tuvo su génesis en las múltiples crisis que el gobierno de Porfirio Díaz no pudo superar debido al ejercicio arbitrario que hacía del poder político y a los favores que otorgaba a ciertos sectores de la sociedad, en contraposición a la censura (destierros y encarcelamientos) contra quienes no eran sus partidarios.

Por otro lado, la oposición se había unido y creado el PROGRAMA Y MANIFIESTO DEL PARTIDO LIBERAL MEXICANO, cuyas principales demandas eran: reducir el periodo presidencial a cuatro años; suprimir la reelección para presidente y gobernadores; restringir los derechos del clero católico; hacer una reforma en favor de la libertad de prensa; establecer una jornada laboral de ocho horas como máximo; fijar un salario mínimo; declarar la instrucción obligatoria hasta los catorce años en beneficio de los niños pobres; otorgar libertad municipal, entre otras. 

Aunado a lo anterior, la edad de Porfirio Díaz lo condujo a buscar restituir la figura de la vicepresidencia para que la transición fuera controlada por él y tal vez poder preservar el poder político; sin embargo, al elegir a Ramón Corral y no a Bernardo Reyes como titular del cargo (por tener éste último la legitimación política), sus correligionarios se manifestaron contrarios al héroe del PLAN LA NORIA, lo cual debilitaba la figura política del general Porfirio Díaz.

Y en último lugar, después de haber apresado a Francisco I. Madero, el presidente Díaz se declaró reelecto en los comicios de 1910, con lo que únicamente consiguió que, tras la fuga del candidato del Partido Liberal, se proclamara el día 5 de octubre de ese mismo año el PLAN DE SAN LUIS POTOSÍ bajo la proclama: “Sufragio efectivo, no reelección”. 

Este plan declaraba ilegales las elecciones presidenciales y vicepresidenciales, las de los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y las de diputados y senadores electos en 1910; y ungía, provisionalmente, a Madero como presidente para que nombrara gobernadores interinos que convocaran a nuevas elecciones; se declaraban vigentes todas las leyes promulgadas para la administración, excepto aquellas que contravinieran al propio plan. 

El llamamiento convocaba a las huestes al enfrentamiento el día 20 DE NOVIEMBRE DE 1910, pero no fue hasta mayo de 1911 cuando las fuerzas federales cayeron derrotadas en Ciudad Juárez para dar lugar a la renuncia del presidente de la República y al interinato de Francisco León de la Barra para la natural y posterior elección de Madero como nuevo mandatario. 

La constitución de 1857 se preservaba, las leyes derivadas también, era un cambio de actores políticos que no rindió los frutos esperados, entre las cabezas opositoras al nuevo gobierno estuvieron las de Emiliano Zapata,

Autor: Iván Mimila Olvera

Abogado y asesor en materia constitucional y autor de los libros "Cuestionario de Derecho Constitucional" y "Cuestionario de Derecho Constitucional de los Derechos Humanos". Actualmente es litigante en activo y asesor de diversas organizaciones de la sociedad civil.


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