La hegemonía política que ha establecido Morena en Hidalgo, mis únicos y queridos lectores, impone -frente al revés político de la Reforma Electoral, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual no consiguió para su aprobación la mayoría calificada en la Cámara de Diputados- un espacio de análisis para entender la actuación de los partidos satélite, que han establecido en diferentes momentos alianzas políticas con la izquierda.
En este entretelón, donde el Partido del Trabajo y el Partido Verde dieron la espalda a la Reforma Electoral, en torno al argumento de que con la extinción de las plurinominales se vulneraría a las minorías partidistas, quedó claro que se están curando en salud en torno al crecimiento del capital político de Morena y, en lo oscurito, el resto de la chiquillada política mantuvo concertaciones de escritorio con PV y PT, para otorgar un descalabro a la izquierda.
En el caso del PT/GU en Hidalgo han sido notorias las ambivalencias de sus posturas en torno a la administración del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar y ello, en retrospectiva, se presentan en torno a la fractura con el Grupo Universidad que, en la legislación pasada del Congreso de Hidalgo, había maniatado la estructura de decisión política.
En este trazo, en el extravío político de los partidos satélite, han salido de manteles largos en Hidalgo para festejar lo que a su juicio es una derrota de la izquierda frente al rechazo de la Reforma Electoral; no sin que personeros del PT/GU se encuentren tratando de generar los vínculos y promover alianzas políticas y, con ello, curarse en salud de cara al próximo proceso electoral.
De forma y fondo, mis únicos y queridos lectores, debemos entender que la polarización política que vivimos en el país en torno a las dudas e incertidumbres que presentan las fuerzas del antiguo régimen, generan olas y remolinos de poder en Hidalgo entre los partidos satélites, en los cuales, es de tal magnitud su extravío político, que no encuentran estrategias viables para hacer frente al paso vertiginoso del gobierno de Menchaca Salazar, que ha empoderado al proyecto político morenista en Hidalgo.
La lectura política es clara, el crecimiento del capital político de la administración de Julio Menchaca se ha ramificado a tal grado entre la ciudadanía, que la derrota anticipada de las fuerzas de la derecha en Hidalgo es ampliamente previsible de cara al proceso electoral de 2027.
En este escenario, ¿a qué responde la polarización política impulsada por la derecha?
Es evidente que frente a una derrota anticipada de la partidocracia de la derecha al no presentar un proyecto político válido para la ciudadanía y desde hace décadas haber dejado de ser un interlocutor válido de toda conducción gubernamental, el escenario político la ha empujado a tratar de crear desconcierto y desorientación entre la ciudadanía, sin que, hasta ahora, haya podido menoscabar el capital político de Morena.
El revés sufrido en torno a la Reforma Electoral de la presidenta Sheinbaum Pardo debe ser apreciado como una respuesta de los “aliados” del Partido del Trabajo y el Partido Verde, para empujar posibles negociaciones con Morena; pero, de ninguna manera, responde a un pronunciamiento de preservación de la democracia como lo han querido posicionar en los medios, sino como una clara reacción de polarización política.
Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.





