En la búsqueda de una paridad ideal dentro de la Liga Mexicana de Béisbol, donde aún prevalece cierto malinchismo, se ha logrado un aparente equilibrio en el puesto de managers: serán 10 mexicanos y 10 extranjeros en la temporada que está por comenzar.
Llama la atención la presencia de cinco managers extranjeros debutantes en el circuito: Fernando Tatis con los Algodoneros, Henry Blanco con los Sultanes, Mendy López con los Saraperos, Darryl Brinkley con los Pericos y Lloyd McClendon con los Piratas.
En algunos casos se trata de figuras que brillaron como jugadores en sus respectivas organizaciones; sin embargo, en otros —como el caso de Campeche— hay escasos antecedentes que respalden sus nombramientos, lo que genera dudas sobre los criterios de selección.
Uno de los movimientos más significativos es el de Roberto Kelly, quien tras conseguir un campeonato y múltiples finales con los Sultanes, fue considerado como un ciclo terminado. La decisión fue rápidamente capitalizada por los Toros de Tijuana, que no dudaron en incorporarlo.
Por su parte, Lorenzo Bundy buscará el tricampeonato con los Diablos, aunque la pretemporada irregular enciende alertas. No sería la primera vez que un manager exitoso pierde su puesto por falta de resultados inmediatos, como ocurrió con Dan Firova, quien tras un bicampeonato con los Tigres fue cesado a media temporada.
En cuanto a los managers nacionales, todos cuentan con trayectoria probada: Benjamín Gil, quien intentará replicar sus éxitos del invierno pese al desgaste tras el Clásico Mundial; además de nombres como Roberto Vizcarra, Pedro Meré, Sergio Omar Gastélum, Homar Rojas, Juan Gabriel Castro, Enrique Reyes y Luis Carlos Rivera. Sin embargo, destaca la falta de oportunidades para nuevas generaciones.
Otro punto crítico es la presencia de hasta 18 extranjeros por equipo, una cifra que sigue siendo excesiva y que limita el desarrollo del pelotero mexicano, replicando un modelo similar al del fútbol que no ha dado los mejores resultados.
Con este panorama, la liga inicia con expectativas divididas: entre el discurso de la paridad y la realidad de un sistema que aún tiene cuentas pendientes con el talento nacional.
Por ahora, solo queda esperar el grito de “¡playball!” ⚾🔥
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.





