La nueva era del Tuzobús

Las virtudes que habrá de presentar la modernización del sistema de transporte colectivo generarán certidumbre social desde un marco jurídico de vanguardia, unidades nuevas y acordes a las necesidades de diferentes sectores sociales como adultos mayores, personas con capacidades diferentes y la protección a las familias hidalguenses.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

Entre el transporte público concesionado, los vicios de la informalidad y el desarrollo del rediseño del Tuzobús, mis únicos y queridos lectores, se cierne una historia no contada, pero sí experimentada por la ciudadanía sobre los múltiples sinsabores que ha ocasionado en Hidalgo, no contar con un sistema de transporte colectivo acorde a los estándares de calidad, seguridad y precio.

Desde la era del exgobernador Francisco Olvera Ruiz, pasando por la administración del exgobernador Omar Fayad Meneses, la manzana de la discordia en materia de transporte colectivo la ha ocupado el Tuzobús.

Frente a la corrupción y las tropelías del pasado, la administración del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar se encuentra en el rediseño y orientación del sistema de transporte colectivo para generar los vectores de calidad, seguridad y precio, que permitan construir un escenario donde los usuarios puedan verse beneficiados y cuenten con todos los elementos para garantizar confianza y seguridad dentro del transporte público.

En esta transformación del sistema de transporte público en Hidalgo, el rediseño del Tuzobús transita por una reingeniería también a nivel del marco jurídico para asegurar que permita articular la respuesta a una ciudadanía que está sumando requerimientos hacia la modernización del servicio y, de una vez por todas, desterrar los vicios que generaron las administraciones del antiguo régimen que crearon un sistema de transporte público colectivo al margen de las necesidades ciudadanas.

En este trazo, la participación ciudadana es indispensable como fuente de retroalimentación del nuevo sistema de transporte colectivo que habrá de imperar, para lograr la eficiencia necesaria y, con ello, propiciar un entendimiento de horizontalidad democrática.

La compleja dinámica de los estudios en materia de transporte público, ubica a diferentes latitudes del planeta en una constante reingeniería de procesos, porque las lógicas del crecimiento demográfico, la demanda de centros de trabajo, así como la protección ambiental, son temáticas que no pueden quedar al margen.

El shock social que generó el sistema de transporte colectivo en la metrópoli capital Pachuca -producto de un trazo inescrupuloso en su manejo y planteamientos de las administraciones del antiguo régimen- impone, sin lugar a dudas, retos en su transformación y, desde luego, un esfuerzo gubernamental que incida en su modernización, lo cual exige la reorientación de sus lógicas y atención ciudadana.

Empero, algo está claro, el sistema de transporte colectivo de Pachuca debe dar el salto cualitativo en su transformación y resolver los problemas heredados por administraciones indolentes y anacrónicas que, en su era, no le dieron importancia y que generaron un desastre social.

En este complejo entramado, las virtudes que habrá de presentar la modernización del sistema de transporte colectivo generarán certidumbre social desde un marco jurídico de vanguardia, unidades nuevas y acordes a las necesidades de diferentes sectores sociales como adultos mayores, personas con capacidades diferentes y la protección a las familias hidalguenses, asegurando de manera eficiente la logística de tránsito y acorde a las variables urbanas.

Es un verdadero acierto de la administración del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar, dar el salto cualitativo en el sistema de transporte colectivo para desterrar los vicios heredados por el antiguo régimen y dar respuesta a las necesidades sociales en una era de transformación pública en Hidalgo.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.






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CRONOS - Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

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