El delegado del Centro Hidalgo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Manuel Villarruel Vázquez, informó sobre los hallazgos arqueológicos y su salvamento en las nuevas rutas ferroviarias que cruzan el estado, como el tren México–Querétaro y la conexión AIFA–Pachuca.
Puntualizó que, en el proyecto México–Querétaro, el organismo ya contabiliza más de 100 elementos históricos registrados, mientras que en la ruta AIFA–Pachuca se tienen detectados entre 12 y 14 elementos adicionales.
Manuel Villarruel precisó que estas cifras corresponden específicamente a monumentos de carácter histórico, como puentes, haciendas y capillas. No obstante, aclaró que los hallazgos arqueológicos (prehispánicos) son “innumerables” y surgen casi de manera cotidiana con el avance de las máquinas.
Recordó que, en la ruta México–Querétaro, se localizó un hallazgo en el tramo cuatro, cerca de la presa de Tula. Se trata de un abrigo rocoso con arte rupestre denominado "El Venadito", nombrado así por la figura legible de un venado en el acantilado.
Para garantizar su preservación, el INAH coordinó con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) una modificación en la ingeniería del proyecto original, evitando afectar la obra y protegiendo el sitio.
"Se llegó a un acuerdo para mover ligeramente el trazo sin que afecte a la obra, sin que afecte a la velocidad y a las características de seguridad que tiene que tener el tren y, sin embargo, con eso se logró proteger el sitio", explicó el funcionario.
Descubrimientos en la zona de Tula
A menos de dos kilómetros de la zona arqueológica de Tula, en la región de Zaragoza, las excavaciones revelaron una unidad habitacional prehispánica completa, donde se localizaron tumbas troncocónicas con ocho individuos.
Villarruel Vázquez detalló que el protocolo inicia con la extracción y análisis de restos, los cuales son estudiados por antropólogos físicos para conocer su dieta, edad, sexo y posibles enfermedades.
Posteriormente se gestiona que las piezas y osamentas se integren a los museos del INAH en Hidalgo, y en casos delicados se aplican geotextiles y reenterramiento para su preservación.
Precisó que todos los hallazgos están siendo integrados en una ficha de catálogo, que funciona como su "acta de nacimiento".
Además, se utiliza tecnología de GPS y escaneo tridimensional para documentar monumentos y estructuras, asegurando que el desarrollo ferroviario no comprometa la riqueza histórica del estado.





