Aleksander Krajl (Marko Mandic) es un exitoso escritor que vive cómodamente en una casa campestre junto a Agata, su esposa artista (Katerina Stegnar), y su enferma hija Agata (Mila Bezjak). En su afán por obtener un boleto para un viaje a la luna, decide llamar a Julien (Aliosha Schneider), un hijo bastardo que tuvo en su juventud.
La llegada del joven provoca una sacudida emocional dentro de la familia, sobre todo cuando Julien muestra empatía hacia una familia de migrantes que lo ha perdido todo tras el incendio de su automóvil, en contraste con la indiferencia de su acomodado entorno.
Se trata de Terapia familiar, cuarto largometraje de Sonja Prosenc, que forma parte del Festival de Cine Europeo 2026 y se exhibe en la Cineteca Nacional.
El guion de la propia realizadora remite inevitablemente a la mítica Teorema, de Pier Paolo Pasolini, al convertir a Julien en el elemento perturbador dentro de una aparente familia perfecta.
Curiosamente, conforme los conflictos aumentan, los integrantes comienzan también a reconocerse y reconstruirse como familia.
La directora de Drevo y Zgodovina Ljubezni aborda el tema con un apreciable humor negro, respaldado por un sólido reparto y una puesta en escena sobria, pero inquietante.
Family Therapy obtuvo cinco premios en el Festival Esloveno, incluido el de Mejor Película, y se perfila como uno de los títulos más recomendables del ciclo.
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.





