Representantes de organizaciones por los derechos de los animales criticaron el desconocimiento legal en la propuesta de reconocer en la Ley de Cultura las corridas de toros y las peleas de gallos como patrimonio cultural inmaterial en Hidalgo, así como la postura del sector taurino de pretender impulsar una consulta a pueblos indígenas sobre este tema, al señalar que este espectáculo fue impuesto por los conquistadores españoles.

Jerónimo Enrique Sánchez Fernández de Liencres, apoderado legal de Animal Defense Heroes AC y originario de Sevilla, España, afirmó que el planteamiento de la consulta carece de sustento histórico y legal, al subrayar que la tauromaquia no forma parte de las tradiciones originarias, sino que proviene de España.
“Soy nacido en Sevilla, en España, y ‘me vuela la cabeza’ que se diga que aquí los pueblos originarios defiendan la corrida de toros cuando es algo que es originario de Sevilla, de España. Por un lado tenemos al gobierno (mexicano) que quiere que España pida perdón por todos los abusos que hubo, con toda la razón, en La Conquista y por otro lado (un grupo) nos quiere ‘vender la idea’ que las corridas de toros son de los pueblos originarios. Hay que ser serios”, dijo.
Además, subrayaron que ningún uso o costumbre puede estar por encima de la Constitución Político de los Estados Unidos Mexicanos. En ese sentido, Paola Monterrubio Díaz, fundadora de la Asociación Hidalguense para la Protección de los Animales, recordó que la Carta Magna, en su Artículo 4, prohíbe el maltrato animal sin excepciones.
Acompañados por Gabriel Ochoa Pérez, director de comunicaciones de PETA Latino, los representantes de organizaciones animalistas acudieron a la sede del Congreso de Hidalgo para entregar un escrito en el que exigen que se discuta, vote y apruebe la iniciativa que busca prohibir las corridas de toros en la entidad, la cual lleva más de un año sin avances. Posteriormente, afuera realizaron una representación de un torero clavando banderillas a un toro.
Los activistas cuestionaron la iniciativa presentada por el diputado Marco Antonio Mendoza Bustamante, la cual propone reformar la Ley de Cultura de Hidalgo para reconocer como patrimonio cultural inmaterial diversas prácticas, entre ellas la gastronomía tradicional —como el ximbo, el zacahuil y la barbacoa—, la medicina tradicional, así como las corridas de toros y las peleas de gallos.
Señalaron que, si bien las primeras corresponden a manifestaciones culturales legítimas del estado, la inclusión de la tauromaquia y las peleas de gallos resulta “incongruente y jurídicamente insostenible”, debido a que ambas prácticas implican maltrato animal.
Advirtieron que esta propuesta entra en contradicción directa con la reciente reforma constitucional en Hidalgo que reconoce a los animales como seres sintientes y sujetos de tutela.
Recordaron que existe un antecedente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que establece que los estados no pueden declarar patrimonio cultural a las corridas de toros, por lo que insistir en esta vía podría derivar en la invalidez de la reforma.






