Luego de la convocatoria emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) para otorgar concesiones de operación de centros de verificación vehicular por un periodo de cinco años en Tepeapulco, Atotonilco el Grande, Ixmiquilpan y Zimapán, al menos tres personas físicas y/o morales manifestaron su interés en operar estas sedes. Actualmente, las autoridades analizan las solicitudes y la documentación presentada para determinar su viabilidad.
Del 6 al 10 de abril se recibieron propuestas de personas físicas y/o morales mexicanas del sector privado. La instancia informó que se registraron tres planteamientos: uno para habilitar centros en Ixmiquilpan y Tepeapulco; otro para Atotonilco el Grande y Zimapán; y una tercera propuesta únicamente para Ixmiquilpan.
La dependencia no dio a conocer los nombres de los aspirantes, debido a la necesidad de respetar el proceso jurídico y los principios de transparencia.
Los centros de verificación contemplan la instalación de una línea dual, que permitirá realizar pruebas estáticas y dinámicas, en predios con una superficie mínima de 550 metros cuadrados.
En esta etapa se evalúan aspectos como la documentación presentada, la idoneidad del proyecto arquitectónico, la experiencia de los solicitantes y la capacidad operativa, cumpliendo con la normatividad vigente.
Una vez concluida la valoración técnico-jurídica, en un plazo de 20 días hábiles se emitirá el acuerdo correspondiente de radicación o desechamiento, notificando la aprobación o rechazo.
Asimismo, no se otorgarán más de tres concesiones a una misma persona física o moral. Quienes obtengan el título deberán cumplir con la implementación de la Norma Internacional ISO 37001 (antisoborno) en un plazo de un año.
Además, contarán con 10 días hábiles para acreditar la inscripción del personal en el Estándar de Competencia de atención a clientes, avalado por la Red Conocer.
Esta representa la cuarta convocatoria emitida por la Semarnath para la instalación de verificentros. En 2023 se contemplaron 22 centros en distintos municipios, con 29 interesados, de los cuales nueve fueron aprobados, dando paso a macroverificentros en varias regiones del estado.
Posteriormente, nuevas convocatorias tuvieron baja participación o procesos declarados desiertos, lo que refleja los retos en la expansión de esta infraestructura ambiental.





