Contaminación, más mortífera que la guerra

Expertos han alertado del aumento de muertes por contaminación, asegurando que los daños en todo el mundo son aún mayores de los que producen la guerra, el terrorismo, la malaria, el VIH, la tuberculosis, las drogas y el alcohol.

Si bien es cierto que en el conflicto Rusia-Ucrania está en juego el destino de la humanidad si en un acto de locura al presidente ruso Vladimir Putin se le ocurre oprimir el botón rojo e iniciar una guerra nuclear, y la pandemia provocada por el covid-19 ha terminado con la vida de más de 15 millones de personas en todo el mundo, estos problemas han desviado la atención de temas que son igualmente mortíferos para el planeta, como la contaminación.

Y es que, de acuerdo con un estudio publicado en “The Lancet”, revista médica internacional e independiente fundada en 1823 en el Reino Unido, una de cada seis muertes prematuras en todo el mundo está relacionada con la contaminación del medio ambiente; solo en 2019 murieron 9 millones de personas por enfermedades relacionadas con la contaminación, como el cáncer, fallas cardiacas graves, problemas respiratorios o diarrea aguda.

El codirector de la investigación, Richard Fuller, precisa que los efectos sobre la salud siguen siendo enormes y los países de ingresos bajos y medianos son los más afectados, puesto que esos efectos representan el 92% de las muertes y la mayoría de las pérdidas económicas resultantes. Además, señala que la atención y el financiamiento han aumentado solo marginalmente desde 2015, a pesar de un aumento bien documentado de la preocupación de los responsables de la salud pública por la contaminación y sus efectos en la salud.

A la vez, se precisó que las muertes prematuras relacionadas con los tipos de contaminación asociados con la pobreza extrema están disminuyendo, en tanto que las relacionadas con la contaminación del aire y la contaminación química están aumentando; planteando incluso que el efecto de la contaminación sobre la salud es aún mucho mayor que el de la guerra, el terrorismo, la malaria, el VIH, la tuberculosis, las drogas y el alcohol, y el número de muertes por contaminación rivaliza con el del tabaco.

El estudio muestra que tan solo en 2019 se produjeron 6.7 millones de muertes prematuras atribuibles a la contaminación del aire, 1.4 millones a la contaminación del agua y 900 mil al envenenamiento por plomo.

Fuller observó que el hecho de que las muertes por plomo estén aumentando, principalmente en los países más pobres, y acelerándose en términos de número de muertes, es horrible. Pero, además, en la investigación señala que la exposición a la sustancia tóxica también puede causar retrasos en el desarrollo cognitivo de los niños, de tal forma que las montañas de basura y las sustancias tóxicas están haciendo su trabajo contra la humanidad.

Otros datos precisan que, si bien la mortalidad relacionada con la contaminación dentro del hogar, debido a la quema de combustibles o problemas de agua potable o drenaje, ha disminuido, particularmente en África, las formas modernas de contaminación pesan mucho más hoy que hace veinte años atrás. Por lo que las muertes prematuras relacionadas con la contaminación del aire ascendieron a 2.9 millones en 2000 y 4.5 millones en 2019, producto del incremento de las partículas finas suspendidas y el ozono en el aire, la exposición al plomo y los carcinógenos en el contexto de trabajo.

Pero también la contaminación por químicos en el medio ambiente está ganando terreno, especialmente en Asia. En un estudio publicado en 2017 se estimó la cantidad de muertes relacionadas con la contaminación, la cual era de alrededor de 9 millones por año y el costo para la economía mundial de casi 4.6 billones de dólares por año, datos desalentadores para los que aún creen en el desarrollo industrial a ultranza y sin planificación, al margen del desarrollo sostenible.

Autor: José Luis Ortiz Santillán

Economista, amante de la música, la poesía y los animales. Realizó estudios de economía en la Universidad Católica de Lovaina, la Universidad Libre de Bruselas y la Universidad de Oriente de Santiago de Cuba. Se ha especializado en temas de planificación, economía internacional e integración. Desde sus estudios de licenciatura ha estado ligado a la docencia como alumno ayudante, catedrático e investigador. Participó en la revolución popular sandinista en Nicaragua, donde trabajó en el ministerio de comunicaciones y de planificación. A su regreso a México en 1995, fue asesor del Secretario de Finanzas del gobernador de Hidalgo, Jesús Murillo Karam, y en 1998, fundador del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.


ARCHIVADO EN:
, , , , , , , ,



Right Menu Icon