A DETALLE… Pachuca, ciudad minera; tiros y socavones, sus consecuencias

Genoveva Martínez

Hace más de 500 años, la explotación de minerales era una actividad característica de Pachuca y municipios aledaños. Kilómetros de túneles cavados para extraer oro y plata que con el paso del tiempo dejaron de brotar del subsuelo capitalino.

Actualmente, colonias y barrios completos conviven con abismales tiros de mina al lado, además de estar a la expectativa de si un día la tierra desaparece para convertirse en un enorme socavón, como ocurrió en la colonia Minerva hace unos meses.

TIROS Y SOCAVONES, LA DIFERENCIA

Ambos fenómenos antrópicos, los tiros de mina y socavones, son provocados por el hombre.

Los tiros de mina están plenamente identificados por la Subsecretaría de Protección Civil, ubicados cartográficamente a partir de los trabajos de minería efectuados hace décadas, además de otros estudios que llevó a cabo la Comisión de Riesgos en 1999.

Un total de 260 tiros de mina y respiraderos, ubicados en la zona urbana y semi-rural de Pachuca, así como Mineral de la Reforma; colonias como Nueva Estrella, El Porvenir, Camelia, Cerro del Lobo, La Raza, Minerva, Guadalupe, Victoria, San Lunes y El Cerezo.

Los socavones son hundimientos de suelo provocados por oquedades subterráneas, cavernas formadas, filtración de agua o bien por la fractura de rocas o separación de placas tectónicas.

En entrevista, el titular de la Subsecretaría de Protección Civil, Miguel García Conde, explicó que estos fenómenos no naturales son provocados por distintos factores como la actividad minera, erosión hídrica y eólica, microsismos, paso vehicular, asentamientos irregulares, saturación de líquido por lluvias, fugas de agua, entre otros.

¿DE CUÁNDO ESTAMOS HABLANDO?

Desde la explotación minera, la construcción de asentamientos humanos irregulares, sistemas de drenaje particulares y anarquía en la edificación de viviendas, existen zonas de observación por parte de Protección Civil en Pachuca y Mineral de la Reforma, ante la posibilidad de que se formen socavones o hundimientos.

De los 260 tiros de mina con registro, precisó García Conde, los más cercanos a la mancha urbana están protegidos, tapados o rodeados con malla ciclónica.

“El primer trabajo que hizo la Comisión de Zonas de Riesgo en 1999, a raíz del hundimiento en Cubitos, establece cuáles fueron las zonas de alto riesgo por trabajos mineros; estas zonas son aquellas que tuvieran menos de 50 metros de material consolidado o sólido, en ese entonces reubicaron 610 viviendas”, detalló.

Sin embargo, en esa época también había gambusinos, mineros que excavaban por su cuenta y fuera de los registros de las compañías. Estos túneles ubicados en otros polígonos de la ciudad provocaron fenómenos de este tipo, como ocurrió en la colonia Minerva, sumado con otros factores como fugas de drenajes y absorción.

El funcionario estatal aclaró que en las zonas de observación, además de contar con esos 50 metros de material sólido, no hay riesgo para evacuar a los habitantes de esa área, pero si alguien pretende edificar, es necesario solicitar un estudio para garantizar que no ocurrirán tragedias.

“Les llamamos zonas de observación porque siguen habiendo legítima propiedad, pueden vender, comprar y demás, la única restricción en estas viviendas es considerar una construcción pesada, a menos que hagan un estudio correspondiente”, apuntó el funcionario.

TIPOS DE ESTUDIOS

Para identificar el tipo de suelo que prevalece en colonias o barrios, se realizan diferentes estudios de resistividad y geotecnia.

La resistividad es la radiografía del subsuelo, conoce la penetración de humedad, filtraciones de agua y determinar la cantidad de material consolidado en las calles; mientras que la geotecnia es un método de perforación para identificar las especificaciones de la tierra.

Estos estudios se realizan para determinar la resistividad del suelo o los niveles de corrosión presentes que pueden reducir significativamente la vida útil de una estructura.

MUNICIPIOS RESPONSABLES

El subsecretario de Protección Civil enfatizó que la responsabilidad principal recae en las administraciones municipales, quienes autorizan los permisos de construcción de viviendas o fraccionamientos, por tanto es necesario que asuman estas facultades con respeto a la legislación y normas de observación.

CASO MINERVA

En la calle Minerva, del municipio de Mineral de la Reforma, los vecinos atestiguaron cómo se formó un socavón de más de 15 metros de profundidad, en un boquete de 9 metros de ancho; la calle desapareció y cuerpos de bomberos rescataron dramáticamente a dos personas que ocupaban la camioneta que cayó.

El Servicio Geológico Mexicano (SGM) efectuó diferentes estudios en la zona para determinar si es necesario evacuar a las familias que viven cerca del socavón; sin embargo, para continuar con estos análisis es necesario que el ayuntamiento de Mineral de la Reforma etiquete recursos.

Además, repartieron más de dos mil trípticos en la colonia para informar sobre los riesgos que persisten, incluso estar alerta ante cualquier anomalía en sus casas: puertas descuadradas, balcones colgados o problemas con la estructura.

“En el caso de Minerva y Guadalupe, es que ya tuvimos ese socavón, vamos a taparlo, y en este momento no podemos autorizar el tráfico pesado hasta no seguir en los estudios, hasta que nos digan que obras hacemos de mitigación”, señaló García Conde.

ZONAS DE OBSERVACIÓN

Cubitos, La Raza, Álamo, Bulevares de San Francisco, Ríos de la Soledad, San Lunes, Guadalupe Victoria, Anáhuac y Camelia.

ZONAS DE ALTO RIESGO

Minerva y San Nicolás.