Don Roberto Ávila, un grande

Fue el primer latinoamericano en ganar un campeonato de bateo.

Al igual que en el caso de Héctor Espino, la encuesta para encontrar al mejor segunda base de la historia estaba cantada de antemano, pues Roberto Beto Ávila llevaba las de ganar, aunque solamente jugó cinco años en la Liga Mexicana, antes de saltar a las Grandes Ligas con los Indios de Cleveland. Se convirtió en el primer latinoamericano en ganar un campeonato de bateo en 1954, por encima de Ted Williams, con .341.

El nacido en Veracruz, el 2 de abril de 1924, dejó logros importantes en la Liga Mexicana: en 1943 fue el novato del año con los Pericos de Puebla y cuatro años más tarde fue campeón de bateo con esa escuadra, con .347. A su regreso del gran circo, fue campeón con los Tigres capitalinos en 1960, imponiendo un récord con 125 carreras anotadas. Falleció el 26 de octubre de 2004.

Le disputaba la designación otro legendario sinaloense, José Luis el Chile Gómez, quien participó en 17 temporadas, en nueve diferentes escuadras, promediando .279, con 10 palos de vuelta entera y 341 empujadas. Otro en la lista era el duranguense Moisés Camacho, quien jugó durante 21 temporadas para cinco equipos, bateando .291, con 185 jonrones y mil 169carreras producidas. El veracruzano Vinicio García, quien en 15 temporadas vistió seis franelas, en donde bateó .323, con 82 cuadrangulares y 670 producidas, también estaba nominado, así como Roberto el Chapo Vizcarra, a quien tuvimos la oportunidad de ver; este pundonoroso sonorense cubría, además, la primera o la tercera, según las necesidades del equipo, además de ser un cañonero de respeto que jugó 23 temporadas y un mánager que ya ostenta dos títulos en sus alforjas.

Nos tocó ver a otros camareros que tuvieron largas carreras en la Mexicana, como Arnoldo Kilo Castro, quien jugó 20 temporadas; Roberto Méndez, que jugó otras tantas, y el líder sindical Ramón Hernández, activo por 15 años con los Diablos, al que le siguieron Vicente Verdugo y Armando Sánchez.

Aunque no tuvimos la fortuna de verlo jugar, lo cierto es que nadie puede negar la grandeza de don Roberto Ávila González, el mejor segunda base mexicano de todos los tiempos.

Autor: Jorge Carrasco V.

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.



ARCHIVADO EN:
, , , ,



Right Menu Icon