La elección de 2027 todavía parece lejana para buena parte de la ciudadanía, pero en la política hidalguense el reloj ya empezó a correr y pronto comenzará a notarse en oficinas estatales, federales y municipales. Ejemplo de ello es que Morena abrirá en agosto el registro para quienes busquen “coordinar” los distritos federales, en septiembre vendrán las coordinaciones municipales y en noviembre las de los distritos locales, un calendario que en los hechos obligará a muchos funcionarios a decidir si quieren terminar el encargo que hoy tienen o comenzar a caminar detrás de una candidatura que, además, nadie les garantiza.
Hasta ahora, Navor Rojas es el primero de relevancia que tomó la decisión y dejó la representación de Profeco en Hidalgo para reconocer públicamente sus aspiraciones. Resulta trascendente señalar que fue el primero en atender una recomendación que han repetido la presidenta de la República, el gobernador y su propio partido: quien quiera competir, que deje el cargo.
Lo interesante vendrá después, porque agosto puede traer algunas separaciones relacionadas con las diputaciones federales, pero septiembre será probablemente el mes más movido, cuando se abra la ruta de los ayuntamientos y empiecen a aparecer alcaldes, integrantes del gabinete, delegados y funcionarios que descubran o confirmen su “vocación” municipal. Ahí terminará por fin buena parte del disimulo.
Eso sí, cada renuncia también tendría que abrir una conversación sobre lo que esa persona deja atrás. No basta con anunciar que se va por congruencia y comenzar a hablar de lo mucho que quiere servir desde otro cargo, sino que se debería revisar qué resultados entregó, qué problemas resolvió, cuáles dejó pendientes y si utilizó la responsabilidad pública para trabajar o solamente para construir la plataforma desde la que ahora pretende competir. Quien aspire a pedir votos tendría que empezar explicando qué hizo con la oportunidad que ya tuvo.
Así que las próximas semanas no sólo serán una temporada de renuncias, sino una especie de corte de caja anticipado para la clase política vinculada con Morena. Algunos dejarán cargos importantes para entrar a una competencia incierta, otros esperarán hasta el último momento permitido y habrá quienes, después de hacer mucho ruido, descubran que no tenían tantas posibilidades como creían. El calendario ya está puesto y pronto empezarán a caer los nombres y por fin sabremos quién quiere estar en la boleta de 2027 representando a los guindas.





