El último informe de este gabinete

Otro tema interesante será analizar qué cuentas dejan quienes se vayan a sus campaña. Menchaca les dio la oportunidad no sólo de formar parte del primer gobierno de la alternancia en Hidalgo, sino incluso a más de uno, la confianza de mantenerse en el cargo a pesar de varias joyas y esa confianza debe valer al menos la entrega de buenos resultados.

El cuarto informe del gobierno de Julio Menchaca, previsto para el 5 de septiembre, no será sólo un acto de rendición de cuentas, sino que también se convertirá en una especie de frontera política para su gobierno; y recuerde que aquí lo leyó primero. De un lado quedará el balance de lo hecho en estos primeros años de alternancia y del otro, comenzará la pugna política del proceso electoral de 2027, particularmente con funcionarios del primer nivel midiendo hasta dónde les conviene seguir en el gabinete o irse a probar suerte electoral.

 

El gobernador ya puso una regla clara: quien quiera buscar un cargo, tendrá que renunciar o separarse y hasta ahora, por lo menos públicamente, nadie dentro de su gabinete ha levantado la mano. Incluso Menchaca dijo con cierta ironía, que no les ve muchas ganas de participar, pero todos sabemos que las ganas pocas veces se anuncian con tiempo y más en un partido de líneas verticales como Morena.

 

Por eso el calendario guinda importa, porque si el registro de “coordinadores” (que no es otra cosa que una pre pre campaña navegando en una laguna electoral) arranca en agosto para algunos espacios y después se van abriendo las fechas de registro hacia lo local, no sería extraño que varios esperen a que pase el 5 de septiembre antes de tomar cualquier decisión. La disyuntiva estará en ver quiénes se van a bajar del barco justo antes del informe y quiénes decidirán esperar, con el riesgo de llegar tarde a la fila cuatroteísta de 2027. Así que el informe puede terminar siendo, para algunos, el último acto institucional antes de buscar un espacio en la boleta electoral.

 

Ahora, otro tema interesante será analizar qué cuentas dejan quienes se vayan a sus campaña. Menchaca les dio la oportunidad no sólo de formar parte del primer gobierno de la alternancia en Hidalgo, sino incluso a más de uno, la confianza de mantenerse en el cargo a pesar de varias joyas y esa confianza debe valer al menos la entrega de buenos resultados. Si alguno decide irse a buscar votos, tendría también que cargar con el balance de su paso por la administración.

 

Esto no significa que el gobierno vaya a descomponerse por unas renuncias, incluso en algunos ramos hasta mejorará por el simple cambio. Así que el cuarto informe deberá verse como algo más que el acto de rendición de cuentas de cada año, porque este en particular será el punto de partida de una nueva etapa del gobierno. Después, sabremos quién se queda a cerrar con el gobernador y quién decide probar suerte en las urnas y ahí vendrá la parte más reveladora, porque en política no sólo importa quién aspira al siguiente cargo, sino qué hizo con el que ya tuvo.