Movimiento Ciudadano en Hidalgo acaba de confirmar algo que todos sospechaban, pero que pocos dentro del partido siguen sin decir en voz alta: la casa naranja no está tan tranquila como parece. Apenas hace unos días, desde la dirigencia nacional se designó la Comisión Operativa Provisional con Juan Ignacio Samperio al frente y Pablo Gómez como delegado nacional. Continuidad y control, supuestamente para evitar una bronca interna antes del 2027, pero parece que la estrategia generó todo lo contrario, ya que luego vino un supuesto comunicado de varios liderazgos reconociendo a Adriana Flores con una fuerza política propia dentro del partido.
Ahora, una cosa es que Adriana Flores sea parte de la comisión y haya sido una de las caras visibles de MC en 2024, y otra que un grupo de consejeros, excandidatos, regidores y militantes hagan un posicionamiento donde prácticamente la colocan como referente de crecimiento y futuro naranja. Eso no es una casualidad, eso es un bloque.
El asunto es que Adriana llegó hace relativamente poco al partido, luego de venir del PRI, y en menos de dos años ya tiene gente dispuesta a firmar un comunicado alrededor suyo. Eso habla de capacidad de operación, pero también de una tensión evidente con quienes llevan más tiempo conduciendo la franquicia naranja en Hidalgo. Samperio y Gómez pueden presumir que levantaron a MC cuando no significaba nada en el estado y que tienen relación directa con el mando nacional, pero ya tienen nuevos inquilinos que tienen ganas de mandar.
Esto revela indudablemente que en MC hay figuras que no quieren quedarse como adornos de una comisión provisional, sino que quieren reconocimiento y seguramente espacios en la definición de 2027. Lo delicado del asunto es que la grilla interna en un partido en crecimiento puede ser vitamina o veneno, según la dosis.
Es indiscutible que MC tiene una oportunidad interesante rumbo a las próximas elecciones porque puede intentar venderse como opción fresca frente a Morena, sus aliados y una oposición tradicional casi intrascendente, pero si su primera gran exhibición después de la “renovación” interna es un comunicado donde un grupo se acomoda detrás de una figura en particular, entonces, ¿cuál frescura?
La alerta para Movimiento Ciudadano es que la grilla bien manejada no siempre es mala mensajera, a veces ayuda a reconocer las realidades que no se quieren ver. Adriana Flores ya enseñó que no piensa jugar de relleno a pesar de que tiene un pasado priísta muy reciente, y Samperio y Gómez siguen teniendo la llave de la casa. Ahora falta ver si todos logran vivir en movimiento o de moverse tanto terminen tropezándose entre ellos.





