Aunque se encuentran en primer lugar, el camino de los Diablos Rojos al tricampeonato parece más difícil. Para comenzar, perdieron el torneo de la Concachampions, que habían conseguido dos años seguidos.
Y aunque la directiva convenció a Robinson Canó para que se uniera a la empresa, solamente dos de los abridores del año pasado repitieron: Jay Courtney y Ricardo Pinto, quienes no ofrecen mucha garantía, como tampoco lo hacen Humberto Castellanos, James Kapellian y el lesionado Luis Castillo.
Para sorpresa de todos, dieron de baja a su cuarto bat, el dominicano Maikel Franco, quien, a pesar de tener 10 cuadrangulares, había dejado muchos corredores en base y sembró dudas con el guante.
Tras la fractura de Carlos Sepúlveda, Moisés Gutiérrez ha cubierto la segunda atinadamente.
Jon Singleton, el líder de jonrones, es un pelotero de rachas que no siempre responde y, para apoyarlo, Lorenzo Bundy ha puesto a Carlos Pérez, uno de los mejores bateadores de la liga, como primera base.
Aunque Tomohiro Hanraku se ha mantenido como el cerrador, Jean Carlos Mejía ha fallado en varias ocasiones como preparador.
A diferencia de las temporadas anteriores, han sido limpiados por los Leones de Yucatán y los Pericos de Puebla, además de perder la serie con los Bravos de León.
Así pues, el camino al tricampeonato no luce tan fácil como en los años anteriores.
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.





