No se requiere mayor radiografía histórica, mis únicos y queridos lectores, para entender la serie de torpezas políticas que el PT Hidalgo ha cometido a nivel nacional y, desde luego, en el estado.
La narrativa del PT Hidalgo, que se encuentra en franco reacomodo de fuerzas y que en un doble estándar -doble cara-, se considera un partido de izquierda, cuando en realidad se ha convertido en un apéndice del Grupo Universidad (GU), cuyo poder se encuentra en declive y no presenta mayor capital político para entrar en posibles negociaciones con Morena.
Sin mayores actores de la sociedad civil, el PT/GU aparece distante de la legitimidad que debe presentar como partido político y se enfrenta a los retos de una cooptación de universitarios que, en el transcurso de los años, se han alejado del Grupo Universidad y que se encuentran formando una conciencia política distinta a las formas clientelares que han imperado en este grupo de poder.
Les he señalado en otros espacios que frente a la degradación política de los partidos de la vieja guardia y su chiquillada satelital, el PT Hidalgo atraviesa por un momento de cisma partidista que es el fiel reflejo de la erosión política del Grupo Universidad, cuestión que es un péndulo que oscila en menoscabo de su legitimidad y credibilidad social.
El colapso del Grupo Universidad como organismo de acción política en Hidalgo se precipitó desde la reivindicación de la rebelión de los estudiantes de la Escuela de Artes; en esos momentos, un movimiento exclusivamente educativo derivó en develar las anomias de un control político caduco del Grupo Universidad y lo tuvo en jaque, pero debido a la miopía del movimiento REBEL-ARTE, las cosas no pasaron a mayores y el GU utilizó lo mismo el golpeteo que la disuasión clientelar para terminar el evento.
En este trazo, la ambivalencia del PT Hidalgo como partido político cooptado por el GU indica un dilema no resuelto de una estructura de partido a la que, en Hidalgo, sólo le queda el registro, porque está carente de coherencia ideológica e identidad política. En otras palabras, el PT/GU no es un interlocutor social y tampoco se puede ostentar como tal.
En este escenario de inconsistencia de poder del PT/GU, ¿cuál es el capital político que puede ofertar en la arena política?
- El golpeteo social
La amenaza del PT/GU se cierne sobre la utilización de sus grupos de choque y posible creación de conflicto social, condiciones que se han mantenido latentes dentro de las conducciones universitarias.
- El voto útil
Significativos resultan la serie de escarceos del PT/GU, en la intentona de venderse como oferta de voto útil y suscribir una alianza con Morena, condición que ha tenido en Hidalgo los vaivenes de su golpeteo. En este mismo tenor, los escarceos del PT en contra de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum son un excelente ejemplo empírico -como diríamos los politólogos- para apreciar cómo se prostituye el voto en predisposición de alianza política en la estructura del Partido del Trabajo.
Las torpezas políticas del PT/GU no pueden envolver desde su oferta política de voto útil y, mucho menos, de la amenaza y amedrentamiento de golpeteo social a la razón democrática que hoy impera en Hidalgo.
Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.





