Los cambios en el gobierno

En tres años, en el gobierno federal ha sido constante el relevo de funcionarios, algunos por diferencias con el presidente, otros por las sospechas de malos resultados, y unos más por razones inciertas.

Una de las notas nacionales que robó la atención la semana pasada fue el relevo en la Secretaría de Gobernación, en donde López Obrador despidió con todo los honores a Olga Sánchez Cordero y le entregó la estafeta al todavía gobernador de Tabasco, Adán Augusto López. 

El relevo en la Segob se veía venir desde hace meses, o tal vez desde el inicio del gobierno, hace ya tres años, cuando no pocos aseguraban que el perfil de la senadora y ministra en retiro no daba para el cargo, segundo en importancia apenas después del presidente de la República, el cual requiere mano dura, pero también diálogo, control, buena relación con todas las fuerzas políticas, sociales, económicas y religiosas del país.

A la mitad del camino no es el primer cambio en el gobierno de Obrador. A manera de recuento, estaríamos hablando de diez o más movimientos en los mandos altos. Apenas en junio se fue Irma Eréndira Sandoval de la Secretaría de la Función Pública, y en su lugar llegó Roberto Salvador Aquino.

También está fresco el cambio por el que Arturo Herrera dejó la Secretaría de Hacienda que le había heredado Carlos Urzúa, quien tuvo graves diferencias con el inquilino de Palacio Nacional. El actopense dejó el cargo en el entendido de que será el próximo gobernador del Banco de México y ahora despacha (también en el zócalo) Rogelio Ramírez de la O.

En diciembre del año pasado, López Obrador también apretó tuercas y por razones nunca claras se retiró como jefe de la oficina de la presidencia el siempre influyente empresario Alfonso Romo, quien según se sabe sigue siendo cercano a AMLO y es puente de comunicación de éste con sus colegas empresarios.

También en diciembre, el presidente mandó a Tatiana Clouthier a la Secretaría de Economía y la hicieron miembro de la junta de gobierno del INEGI. Se habla bien del trabajo de la regia y ha sido mencionada como parte del abanico de posibilidades para la sucesión, en donde está claro que lleva mano Claudia Sheinbaum, que hoy despacha como jefa de Gobierno en la CDMX.

Hace apenas dos meses también hubo cambios en la poderosa SCT: se fue Javier Jiménez Espriú, molesto cuando AMLO decidió dejar en manos de las Fuerzas Armadas el control de los puertos y aduanas en todo el país. Entonces llegó a Comunicaciones y Transportes Jorge Arganis Díaz León.

No hemos olvidado la renuncia del exdirigente nacional panista, Germán Martínez, quien al igual que Olga Sánchez había solicitado licencia en el Senado y asumió la titularidad del IMSS. Hoy ya de regreso en la cámara alta, quedo y recio, Martínez acusó de nociva (perniciosa, dijo) la injerencia de funcionarios de Hacienda. En el lugar del senador llegó Zoé Robledo Aburto, mientras Germán no ha dejado de ser “una piedra en el zapato” para el gobierno morenista, pues es común que desde el Senado aseste duros golpes a algunas decisiones de AMLO y su gente, que en su  opinión no son correctas.

Otro cambio que hizo mucho ruido ocurrió cuando Alfonso Durazo, con bastantes meses de anticipación, “amenazó” con querer ser candidato a gobernador de Sonora. Al llegar los tiempos, así sucedió y desde entonces pocos dicen extrañarlo por el mal papel que hizo en la Secretaría de Protección Ciudadana, en donde desde entonces despacha Rosa Icela Rodríguez. No son pocos los que aseguran que al hoy gobernador electo le urgía irse por falta de buenos resultados. Veremos cómo le va en su nuevo e importante encargo.

Volviendo a la llegada de Adán Augusto en lugar de Olga Sánchez, de él hay que decir que desde hace tiempo es uno de los hombres de mayor confianza de Andrés Manuel. Lo mismo ha estado con el tabasqueño en el PRI,  después en el PRD y por supuesto ahora en Morena. Es de Paraíso, Tabasco, y fue diputado local y federal, senador y gobernador. Por si de algo sirve el dato, es hermano de la administradora general de la Auditoría Fiscal del SAT, Rosalinda López, esposa del gobernador de Chiapas, Rutilo Escandón. “¡Qué bonita familia!”, dirían algunos.

El regreso de Olga Sánchez al Senado sorprendió a muchos, sobre todo a Jesusa Rodríguez, quien se desempeñó como su suplente y en su paso por la cámara alta en más de una ocasión causó controversia. Por ejemplo, hoy una de sus ahora excompañeras no se detuvo al expresar que, entre otras cosas, sin ella  en el Senado olerá menos a mariguana.

Se asegura que el cambio no gustó a Ricardo Monreal, líder morenista, que desde hace tiempo se rumora tiene serias diferencias con Obrador, pues para comenzar dejaron de desayunar juntos en Palacio Nacional. Se insiste en que Sánchez Cordero no llega como una senadora más, sino que será la presidenta de la mesa directiva e interlocutora directa (en lugar de Monreal) con el presidente.

A final de cuentas, los mexicanos esperamos que los ajustes dentro del gobierno sirvan para mejorar los resultados que todos necesitamos en rubros tan importantes como la seguridad, la economía, la salud, el empleo, y la educación, entre otros. Así sea.

Por hoy es todo, nos saludamos en la próxima entrega, pero… Entre nos.

Avatar photo

Por: José Guadalupe Rodríguez Cruz

*Egresado de la UNAM como licenciado en Derecho y Diplomado por el Instituto de Administración Pública de Querétaro y por la Universidad Iberoamericana en Políticas Públicas. *Regidor Municipal en Tula, Secretario Municipal de Tula, Diputado local en la LVII y LIX Legislaturas en el estado de Hidalgo y Presidente Municipal Constitucional de Tula 2000-2003. *Autor del libro “Desde el Congreso Hidalguense” y coautor del libro “Tula... su Historia” *Director y fundador del periódico bisemanario “Nueva Imagen de Hidalgo”, que desde 1988 se pública en Tula, Hgo.


ARCHIVADO EN:
, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,