“Me empezaron a golpear”: alcalde de San Salvador ve “mano política” en su retención

Norberto Martínez Cruz relató que fue golpeado y trasladado por la fuerza a la comunidad de La Flor, donde permaneció retenido hasta la madrugada del miércoles. El alcalde consideró que el conflicto tiene un trasfondo “más político” y aseguró haber identificado actores políticos, aunque evitó señalar al exalcalde Armando Azpeitia Díaz.

El presidente municipal de San Salvador, Norberto Martínez Cruz, permaneció retenido desde la mañana del martes hasta la madrugada del miércoles por habitantes de la comunidad de La Flor, quienes irrumpieron en el Palacio Municipal para exigir el cumplimiento de un pliego petitorio de ocho puntos, entre ellos la conclusión de un proyecto de agua potable pendiente desde 2020.

De acuerdo con el alcalde, los inconformes ingresaron al edificio municipal por distintos accesos alrededor de las 10:00 horas, mientras atendía una audiencia con habitantes de Boxtha Chico.

Martínez Cruz aseguró que fue sacado del ayuntamiento y trasladado hasta la delegación de La Flor, donde le retiraron el teléfono celular y permaneció retenido junto con el síndico y regidores hasta cerca de las 4:00 horas del miércoles, cuando concluyeron las negociaciones con representantes del Gobierno estatal.

“A mí me empezaron a agredir y me empezaron a golpear”, relató el edil.

Señaló que los hechos activaron los protocolos de seguridad municipal, aunque posteriormente la propia comunidad solicitó el retiro de los elementos policiales para continuar con el diálogo.

Proyecto de agua se arrastra desde 2020

Martínez Cruz explicó que una de las principales demandas corresponde a un proyecto de rehabilitación de agua potable solicitado desde la administración anterior, en 2020.

El alcalde sostuvo que su gobierno elaboró el proyecto en 2024 y lo ingresó ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en mayo de 2026, después de resolver documentación relacionada con las vías de distribución, debido a que varios predios por donde pasarían las líneas carecen de escrituras.

Indicó que el Ayuntamiento ya invirtió un millón de pesos en un proyecto valuado en 2.8 millones de pesos y ofreció otros 700 mil pesos mediante un esquema de coinversión 50-50 con la Federación.

Según el edil, la propia comunidad decidió no aplicar ese recurso para continuar la obra y destinarlo a otro fin.

Alcalde considera que existe un componente político

El presidente municipal calificó el conflicto como un asunto “más político” y afirmó que durante las mesas de negociación identificó la participación de personas provenientes de otras comunidades.

Sin embargo, evitó responsabilizar directamente a algún actor político o relacionar los hechos con el expresidente municipal Armando Azpeitia Díaz.

Respecto a la presentación de una denuncia formal, Martínez Cruz señaló que no ha realizado ninguna, al considerar que los hechos pueden ser investigados de oficio.

“Yo no he declarado, no he hecho ninguna denuncia porque, te digo, pues es algo que se persigue por oficio”, expresó.

Pese a que se trata de la segunda ocasión en que es retenido por pobladores, después de un primer episodio ocurrido en marzo, el alcalde descartó por ahora solicitar protección personal.

“Yo confío en mí. Me siento bien conmigo mismo, porque no tengo nada que esconder”, afirmó.

Añadió que continúa realizando sus traslados con el mismo chofer particular.