Pachuca, ante la gran oportunidad

Las ciudades no crecen bien sólo porque aparecen en el Índice de Competitividad Urbana del IMCO, crecen bien cuando sus gobiernos y su gente entienden que cada oportunidad también trae responsabilidad y parece que en Pachuca esto comienza a suceder.

Pachuca empieza a aparecer en escenarios en los que no ha estado, como el de las ciudades con capacidad para competir, atraer inversión, generar talento y mirar más allá de la realidad de siempre. Que la capital hidalguense figure entre las ciudades más competitivas de su categoría, según el Índice de Competitividad Urbana del IMCO, no es menor. Eso sí, esto no convierte a Pachuca, de un día para otro, en una ciudad resuelta, pero sí la coloca frente a una oportunidad muy interesante.

 

Durante mucho tiempo, nuestra capital ha vivido en una especie de punto medio. No es una ciudad pequeña, pero tampoco termina de asumirse como una capital con peso regional. Lo hemos dicho aquí, tiene universidades, servicios, cercanía con el Valle de México y una identidad que crece, pero muchas veces ha parecido caminar sin decidir del todo qué ciudad quiere ser. Por eso, este tipo de mediciones importan porque obligan a preguntarse qué se puede hacer con esa ventaja.

 

El crecimiento económico y la notoriedad nacional pueden ser una buena noticia, siempre que no se confundan con desarrollo automático, porque una ciudad más competitiva también atrae más presión y problemas. Crecer no es solamente abrir negocios o levantar edificios, sino que es una oportunidad que nos obliga a desarrollarnos con más orden.

 

Ahí está el reto para las autoridades, pero también para la sociedad. A los gobiernos estatal y municipal les toca planear, regular y coordinarse; y a la ciudadanía, al sector privado, a las universidades y a los propios barrios les toca participar con una responsabilidad social más amplia sobre nuestra ciudad. Si queremos aprovechar este momento, debemos convertir esa posición en mejores empleos, más seguridad y una vida urbana más moderna.

 

Pachuca está ante una coyuntura, quedarse en la satisfacción del reconocimiento o usarlo como punto de partida para una etapa más ambiciosa y ordenada. Las ciudades no crecen bien sólo porque aparecen en este ranking, crecen bien cuando sus gobiernos y su gente entienden que cada oportunidad también trae responsabilidad y parece que esto comienza a suceder. Sólo así, Pachuca no sólo será una ciudad más competitiva en los indicadores, sino una realidad muy anhelada que merece su sociedad.






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