Cuando vimos anunciada en la Cineteca Nacional Dispararon al pianista, pensamos que era una reposición del segundo largometraje de Francois Truffaut, realizado en 1960, sobre una novela de David Goodis, con Charles Aznavour.
Para nuestra sorpresa, descubrimos que se trataba de una cinta animada de Fernando Trueba y Javier Mariscal, quienes habían filmado Chico y Rita.
Nuestro asombro creció cuando descubrimos que el guion de Trueba era un homenaje a la música brasileña de los sesenta, con figuras tan emblemáticas como Antonio Carlos Jobim, Chico Buarque y muchos más.
El periodista Jeff Harris, interpretado por Jeff Goldblum, prepara un libro sobre el tema cuando se topa con un disco del pianista Tenorio Junior. Intrigado, decide averiguar el paradero del músico, un poco como en la espléndida Buscando a Sugarman, de Malik Bendjelloul.
Queda impactado al enterarse de que el pianista fue desaparecido en Argentina en plena dictadura militar.
A partir de entonces, se obsesiona con averiguar la trágica suerte del prometedor músico.
Dispararon al pianista es un delicioso paseo musical por el bossa nova y el jazz, que no hay que perderse.
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.





