El nuevo presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Hidalgo, Marco Antonio Mendoza Bustamante, rechazó que el proceso mediante el cual asumió la dirigencia del partido haya sido una simulación y sostuvo que se trató de un ejercicio democrático respaldado por la militancia.
Luego de asumir formalmente la presidencia estatal del PRI para el periodo 2026-2030, acompañado por Victoria Eugenia Méndez Márquez como secretaria general, afirmó que la convocatoria permitió la participación de cualquier militante interesado en contender por el cargo.
“Fue una jornada inédita que por primera vez abrió un proceso donde cualquier compañero tenía la oportunidad de registrarse”, señaló.
Al ser cuestionado sobre las críticas al proceso interno, Mendoza Bustamante aseguró que, de haber existido una intención de simular la elección, habría optado por buscar la reelección a través del Consejo Político Estatal, sin necesidad de emitir una convocatoria abierta.
“Si hubiera sido una simulación me reelijo con el Consejo Político la semana pasada. No habría necesidad de abrir el proceso. Los estatutos marcan el procedimiento. A mí me hubiera gustado ir a campaña, pero finalmente la militancia decidió que así fuera”, expresó.

Regresará al Congreso local
El dirigente priista confirmó que regresará a su cargo como diputado local, luego de que la licencia que solicitó para cumplir con los requisitos establecidos en la convocatoria interna quedara sin efectos una vez concluido el proceso.
Explicó que una de las condiciones para aspirar a la presidencia estatal del partido era separarse temporalmente de cualquier cargo de elección popular.
“Sí, claro que voy a regresar como diputado. La solicitud de licencia ya quedó sin materia y el lunes estaré retirándola”, indicó.
Mendoza Bustamante consideró que la dirigencia interina que encabezó tuvo como principal objetivo reestructurar al partido y atender la situación financiera heredada de administraciones anteriores.
PRI se prepara para 2027 y 2028
El dirigente adelantó que el PRI entrará en una nueva etapa enfocada en el trabajo territorial, la reorganización interna y la construcción de una estrategia electoral rumbo a las elecciones de 2027 y a la renovación de la gubernatura en 2028.
Añadió que la nueva dirigencia trabajará “a ras de piso”, fortaleciendo la presencia del partido en municipios y comunidades de Hidalgo.
Asimismo, reconoció que uno de los principales retos será enfrentar las obligaciones económicas derivadas de multas, laudos laborales y sanciones acumuladas por administraciones anteriores, luego de que recientemente autoridades electorales informaran sobre descuentos a las prerrogativas partidistas por adeudos pendientes.
“Se vienen más golpes de esa naturaleza. Es parte de las deudas que nos dejó la antepasada administración”, afirmó en referencia a la dirigencia que encabezó Julio Manuel Valera Piedras.
Mendoza Bustamante aseguró que los problemas financieros no impedirán la operación política del partido y sostuvo que la cercanía con la ciudadanía no depende de los recursos económicos.
“No se necesita dinero para escuchar a la gente, para hablar con ellos o para hacer una alianza con el pueblo. Eso no cuesta”, expresó.
El dirigente reconoció que recibió una situación financiera compleja: “Me dejaron un hueco de 40 millones de pesos en laudos y de 30 millones en multas”, señaló.
Pese a ello, aseguró que el PRI mantendrá su actividad política y rechazó que los embargos o descuentos representen un riesgo para la permanencia del instituto político.
“El PRI no va a desaparecer. Aquí estamos fuertes, unidos y vamos a dar la batalla”, aseveró.






