El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, hizo un llamado a la conciliación entre autoridades y habitantes de Tezontepec de Aldama para permitir la apertura del nuevo relleno sanitario ubicado en Tula de Allende, al considerar que se trata de una infraestructura necesaria para el manejo de los residuos sólidos de la región.
El mandatario estatal señaló que el conflicto es atendido por la Secretaría de Gobierno, dependencia que mantiene el diálogo con las partes involucradas con el propósito de alcanzar acuerdos que permitan poner en operación el nuevo sitio de disposición final.
Pide que el conflicto no se politice
Menchaca Salazar expresó su confianza en que la oposición al proyecto responda únicamente a la preocupación de la población por proteger su salud y el medio ambiente, y no a intereses político-electorales:
“Porque van a empezar las candidaturas y entonces están muy ansiosos de participar, por eso encabezan este tipo de situaciones que algunas son muy sentidas y otras pueden querer posicionar a algún personaje”, manifestó.
Asimismo, indicó que el proyecto debe cumplir con toda la normatividad sanitaria y ambiental para evitar afectaciones a los mantos freáticos.
El gobernador reiteró que el manejo adecuado de los residuos sólidos representa un servicio indispensable para los municipios, por lo que consideró necesario alcanzar consensos que permitan poner en funcionamiento la nueva celda sanitaria.
Habitantes mantienen rechazo al proyecto
En días recientes, habitantes de la comunidad Santa Cruz, en el municipio de Tezontepec de Aldama, bloquearon el acceso a la nueva celda del relleno sanitario ubicada en el predio Siete Mezquites, en Teocalco, Tula de Allende.
Los inconformes sostienen que el proyecto podría generar contaminación y afectar el manantial Cerro Colorado, del que, aseguran, depende el abastecimiento de agua para más de 300 mil personas, por lo que exigen la cancelación definitiva de la obra.
Como parte de sus acciones de protesta, los habitantes también acudieron al Congreso del de Hidalgo para solicitar el cierre del proyecto y advirtieron que podrían emprender medidas más severas, entre ellas la quema de maquinaria, si sus demandas no son atendidas.





