La modernización de la carretera México-Tuxpan se ejecuta, ya, con la ampliación a cuatro carriles de diversos tramos ubicados en Hidalgo y Puebla, una obra estratégica que busca fortalecer la conectividad entre el centro del país y el puerto de Tuxpan, Veracruz, además de incrementar la seguridad vial en una de las rutas más transitadas de la región.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desde Coatzacoalcos, Veracruz, el director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), Jorge Alberto Mendoza Sánchez, informó los avances de este corredor carretero que conecta a la Ciudad de México con Pachuca, Tulancingo, Nuevo Necaxa y Tuxpan.
El funcionario explicó que la modernización forma parte de uno de los programas de infraestructura carretera más ambiciosos del país y recordó que recientemente se concluyó la ampliación de cuatro a ocho carriles de la autopista México-Pachuca, incluyendo su conexión con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).

Buscan reducir accidentes en un tramo históricamente riesgoso
La ampliación de la carretera México-Tuxpan cobra especial relevancia debido a que varios de sus tramos operan actualmente con circulación de contraflujo, una condición que durante años ha sido señalada por usuarios y transportistas como un factor de riesgo debido al elevado número de accidentes registrados.
Con la conversión de dos a cuatro carriles, las autoridades buscan mejorar las condiciones de seguridad para miles de automovilistas que diariamente utilizan esta vía para trasladarse entre Hidalgo, Puebla, Veracruz y la zona metropolitana del Valle de México.
Mendoza Sánchez señaló que la modernización permitirá disminuir tiempos de recorrido, incrementar la seguridad vial, fortalecer la conexión comercial con el Golfo de México y reducir la siniestralidad en este corredor estratégico.
Primera etapa ya está en construcción en Hidalgo
Actualmente se desarrolla la primera etapa del tramo Tulancingo-Nuevo Necaxa, que comprende 22.257 kilómetros dentro del estado de Hidalgo, entre los kilómetros 83+700 y 105+957. Las obras incluyen la ampliación de dos a cuatro carriles con concreto hidráulico, además de la construcción de dos entronques y 24 estructuras.
La inversión destinada a esta fase asciende a 3 mil 500 millones de pesos y contempla un periodo de ejecución de 24 meses, de enero de 2026 a enero de 2028. Asimismo, se reporta un avance del 99 por ciento en la liberación del derecho de vía.
De acuerdo con Banobras, esta etapa genera 900 empleos directos y mil 200 indirectos en la región.
En julio arrancará la segunda fase
La segunda etapa abarcará 36.053 kilómetros entre Hidalgo y Puebla, desde el kilómetro 105+957 hasta el 142+010.
Los trabajos contemplan la ampliación de dos a cuatro carriles en una parte del trayecto y de tres a cuatro carriles en otro segmento, además de la construcción y adecuación de puentes, entronques, casetas, estructuras complementarias y rampas de emergencia.
Esta fase beneficiará principalmente a los municipios de Tulancingo y Acaxochitlán, en Hidalgo, así como a Huauchinango, Puebla.
La inversión proyectada es de 6 mil 109 millones de pesos y se prevé la generación de otros 900 empleos directos y mil 200 indirectos.






