Luego de afectaciones a la movilidad en uno de los principales accesos a la capital hidalguense, autoridades estatales informaron la liberación del bulevar Felipe Ángeles, a la altura del hospital ISSSTE “Columba Rivera Osorio”, donde se registró una manifestación que derivó en el cierre total de la vialidad, con dirección al centro de la ciudad.
Los inconformes bloquearon la circulación con dirección al centro de Pachuca, provocando largas filas de vehículos y retrasos para cientos de automovilistas que transitaban por la zona durante uno de los periodos de mayor carga vehicular.

La protesta estuvo acompañada de momentos de tensión entre los manifestantes y autoridades del ISSSTE:
"El derechohabiente nos exige a nosotros porque estamos frente a él. Ustedes están en sus oficinas sentados", reclamó una trabajadora durante el tenso diálogo entre personal, principalmente enfermeras, y la subdirectora administrativa, Ivonne Ydalid Hernández Anaya, de quien piden su destitución por una supuesta falta de transparencia en el manejo de recursos y la retención injustificada de pagos, situación que, afirman, afecta directamente los derechos laborales del personal.
Durante el intercambio, las enfermeras denunciaron una carga de trabajo que calificaron como insostenible, al asegurar que una sola trabajadora llega a atender hasta nueve o diez pacientes. También cuestionaron la falta de personal y las decisiones administrativas al interior del hospital.
Por su parte, la funcionaria argumentó que las gestiones para recursos y pagos se han realizado ante instancias superiores, aunque reconoció que no ha habido una respuesta favorable.

Diálogo permitió liberar la circulación
De acuerdo con el reporte oficial, cuerpos de seguridad desplegaron un operativo conforme a los protocolos establecidos y privilegiaron el diálogo con las personas manifestantes para conocer sus planteamientos y dar seguimiento a sus peticiones.
Tras las negociaciones, el grupo accedió a liberar la vialidad de manera pacífica, permitiendo que el flujo vehicular comenzara a normalizarse.
Sin embargo, minutos después de retirarse, algunos manifestantes intentaron nuevamente cerrar la vía de comunicación, situación que obligó a una nueva intervención de las autoridades. Para evitar otro bloqueo y garantizar la circulación de los vehículos, elementos de seguridad implementaron una barrera de contención con equipo antimotín, donde se registraron forcejeos y la detención de dos personas.
Las autoridades señalaron que el objetivo fue mantener el tránsito abierto y preservar el orden público. La circulación se restableció gradualmente, aunque el cierre provocó importantes complicaciones para automovilistas y usuarios del transporte público que se dirigían hacia el centro de Pachuca y otras zonas de la ciudad.






