Aún ganando, Gerardo Sosa ya perdió

Si de manera pública Sosa habló de que viene la alternancia en la gubernatura, con el proverbio: “Médico, cúrate a ti mismo” se debe suponer que no estará en contra de la alternancia en la universidad, porque el pez por la boca muere.

Este jueves la gente de Gerardo Sosa, el responsable del manejo del dinero de la UAEH (de acuerdo al marco legal de la casa de estudios), deberá justificar ante autoridades de Hacienda el origen lícito de 151 millones de dólares, en caso contrario se iniciará una demanda penal.

Dos son las posibilidades: que se justifiquen los millones y se desbloqueen las cuentas, o que no se justifiquen a plenitud y se dé la demanda, con lo que comenzaría la caída inminente del Grupo Universidad y el fin del poder que ha logrado crear y mantener Gerardo Sosa, con las consecuencias legales que son lógicas.

Sin embargo, sea cual sea el resultado de esta audiencia de los enviados de Sosa con la gente del titular de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, el daño que sufre el Grupo de Sosa es irreversible, porque en estos 79 días el líder moral de la UAEH ha podido comprobar que no cuenta con el apoyo real de los universitarios, ni de muchos maestros que aparentan apoyarlo por el temor de problemas en sus derechos laborales y que la sociedad tampoco apoya sus modos de actuar, pese a los logros que se tengan en los renglones de infraestructura de la universidad.

En mayo de 2005, en una encuesta dirigida por Pablo Vargas para saber las preferencias de estudiantes de la UAEH, el Tec de Monterrey y La Salle sobre los aspirantes a la candidatura para gobernador, entre Miguel Ángel Osorio y Gerardo Sosa, el ahora presidente del Patronato Universitario se dio cuenta de que no lo apoyaban, porque en las tres escuelas prefirieron a Osorio.

Lo más preocupante debió ser descubrir que ni en su universidad, donde se supone que tiene toda la fuerza y presencia de mando por ser patrón y dueño del destino del personal, no lo apoyaran y le dieran la espalda.

Desde luego que Pablo Vargas pagó su osadía de hacer esta encuesta y de aprobar su publicación con la pérdida de su trabajo, en una acción reprobable 7 meses después, cuando fue expulsado de la casa de estudios.

Ahora Pablo puede ser una salida buena para ser autoridad en la UAEH en una nueva etapa que parece urgente. Si de manera pública Sosa habló de que viene la alternancia en la gubernatura, con el proverbio: “Médico, cúrate a ti mismo” se debe suponer que no estará en contra de la alternancia en la universidad, porque el pez por la boca muere.

La permanencia de Gerardo Sosa en la UAEH como el que manda, decide, premia y castiga según su voluntad, parece que se acaba y que deben surgir nuevos nombres para tomar el timón de la casa de estudios con los valores de respeto a la voluntad de los universitarios y a la opinión de todos, sin que pensar distinto sea motivo de revanchas y autoritarismos, como sucede ahora.

 

VIENEN TIEMPOS DE CAMBIO

Así lo anuncian el caso del dinero y Hacienda y la evidente falta de apoyo para quien, se supone, es el jefe de la UAEH. El plan de eternizarse en el cargo preparando personal propio en otras universidades con títulos fuertes será en vano, porque el cambio no tarda. Tanto, que se habla ya de la búsqueda de quienes pueden y tienen con qué asumir el poder en la universidad, dejando fuera al grupo dominante.

Autor: Adalberto Peralta Sánchez

Nací el 11 de mayo de 1946 en un pueblito que tiene una laguna con patos y un parque con bancas con el nombre grabado del donante. Una de esas bancas tiene el nombre de mi padre. Estudié Filosofía y ejerzo el periodismo desde hace varios años. Colaborar con mi hijo en EFFETÁ me llena de orgullo. Trataré de hacerlo bien.



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