La organización ambientalista Biofutura solicitó al Ayuntamiento de Pachuca y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) modificar el Programa de Ordenamiento Ecológico Local Participativo (POEL-P), al considerar que existen zonas de importancia ambiental que quedaron fuera de las políticas de protección.
Mediante un escrito dirigido a las autoridades municipales y a la titular de la Semarnath, Mónica Patricia Mixtega Trejo, la agrupación pidió revisar el instrumento para garantizar su apego a la normatividad ambiental y fortalecer la conservación de diferentes áreas del municipio.
Entre sus planteamientos se encuentra proteger la Zona de Alta Prioridad y Protección Ambiental establecida mediante el Decreto Municipal número 49, que comprende áreas de las colonias Morelos, Maestranza y Rojo Gómez.
Piden proteger últimos refugios de la tuza
Biofutura también solicitó establecer medidas específicas para conservar sitios identificados como refugios de la tuza, especie reconocida como patrimonio biocultural del municipio mediante el Decreto Municipal número 38.
Entre estos espacios se encuentran la unidad deportiva municipal Solidaridad Pachuca, el Centro de Alto Rendimiento, el aeropuerto, el Instituto Tecnológico de Pachuca, el CBTIS 222, Paseo de las Camelias, la Zona Militar y Residencial Parque Esmeralda.
La organización cuestionó que el ordenamiento no contemple una Unidad de Gestión Ambiental (UGA) específica de conservación para la especie en las zonas donde mantiene presencia.
Asimismo, propuso crear un corredor biocultural urbano mediante la integración de camellones y áreas verdes de avenida Tecnológico y los bulevares Fomento Minero, Nuevo Hidalgo y Felipe Ángeles, además de Venta Prieta.
La propuesta busca favorecer la conservación de fauna silvestre como tuzas y tecolotes, mediante la ampliación de la UGA 46 bajo una política de conservación.
Buscan zona de amortiguamiento hacia El Chico
Otro de los planteamientos consiste en reconocer las UGA 2, 3 y 8, colindantes con el Parque Nacional El Chico y la presa Jaramillo, como una zona de amortiguamiento.
Biofutura sostiene que el nuevo POEL-P dejó fuera protecciones contempladas previamente y señaló como ejemplo una superficie establecida como zona de protección mediante el Decreto Municipal número 49 que, según la organización, fue incorporada a la UGA 23 bajo una política de aprovechamiento.
Sólo 2.98% tendría política de protección
De acuerdo con el análisis de Biofutura, de las 15 mil 401 hectáreas de Pachuca, únicamente 2.98 por ciento tendría alguna política de protección dentro del instrumento.
La agrupación considera insuficiente esta superficie y advirtió sobre posibles impactos ambientales y climáticos para el municipio.
También señaló presuntas inconsistencias técnicas, biológicas, ecológicas y jurídicas, además de cuestionar los mecanismos de participación ciudadana empleados durante el proceso.
La organización, presidida por Jonathan Job Morales García, solicitó formalmente que las autoridades revisen el POEL-P y establezcan medidas de conservación para los espacios que considera prioritarios para el equilibrio ambiental de Pachuca.






