La rivalidad entre Benjamín Gil y Lorenzo Bundy comienza a convertirse en un clásico. Mientras el primero gana en la Liga del Pacífico, el segundo lo hace en la Liga Mexicana.
Esto quedó de manifiesto con la reciente visita de los jaliscienses al Estadio Harp Helú, donde perdieron los dos primeros juegos por 5 a 2 y 6 a 5, para después sacar el de la honra bajo la lluvia, 13 carreras a 9.
Los Charros de Jalisco han logrado permanecer en los primeros lugares pese a las lesiones de su cerrador Trevor Clifford y de su mejor bateador, Michael Wielansky.
Gil maniobró para traer como refuerzos a Manny Barreda y Alex Mejía, tras la partida de Willie Calhoun.
Sin embargo, resulta evidente que el equipo necesita mejorar si aspira a otra final.
Sus abridores son confiables: Zach Grotz, quien ganó el último juego; Kurt Heyer, quien perdió el primero; Luis Iván Rodríguez, y el recién llegado Barreda.
En los relevos están Elkin Alcalá y A.J. Puckett, quien no lució en el juego final.
Su mejor cañonero es Kyle Garlick, con .348, 15 cuadrangulares y 55 carreras producidas, aunque en la serie lució Jared Walsh con un par de cuadrangulares.
Su mejor robador es Johneshwy Fargas, con 22 bases robadas, pues Billy Hamilton apenas sale de una lesión.
El recién llegado Saby Zavala tratará de tapar el hueco que tenían en la receptoría.
Así pues, estos Charros serán contendientes en la zona norte.
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.





