Conagua vigila presas, ríos y 121 zonas de riesgo en Hidalgo

La Conagua informó que cuatro presas superan el 100 por ciento de su capacidad ordinaria, aunque aseguró que actualmente no representan riesgo para la población; además, mantiene monitoreo permanente en 121 sitios vulnerables y en el río Tula.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que derivado de las recientes lluvias y los efectos de la tormenta tropical Boris, fueron identificados 121 puntos vulnerables a inundaciones en Hidalgo, principalmente en regiones de la Huasteca, Sierra Otomí-Tepehua, Tula y Pachuca.

El subsecretario técnico de la dependencia, Sergio Guzmán Morales, señaló que estos sitios son monitoreados de manera permanente para prevenir riesgos a la población durante la actual temporada de lluvias.

Explicó que también existe vigilancia constante sobre las principales presas del estado, donde al menos cuatro cuerpos de agua registran niveles superiores al 100 por ciento de su capacidad máxima ordinaria.

Los embalses que actualmente superan ese nivel son Taxhimay, Requena, Endhó y La Esperanza, aunque aclaró que esta situación no representa un riesgo para la población debido a que se trata de infraestructura destinada principalmente al uso agrícola.

“Tenemos presas que ya rebasan la capacidad del 100 por ciento, pero debemos recordar que las seis presas que tenemos a nuestro cargo son de uso agrícola, pero mantenemos supervisión constante para evitar riesgos. Por cuanto hace a los 121 sitios vulnerables, están en todo el estado, principalmente en la zona norte, en la Huasteca, Sierra Otomí-Tepehua, así como en la región de Tula y Pachuca, igualmente le damos seguimiento diario a estos puntos”, explicó.

El funcionario federal agregó que la dependencia mantiene vigilancia permanente sobre el río Tula, una de las zonas de mayor atención debido a los antecedentes de inundaciones registrados en años anteriores.

Detalló que existe coordinación permanente con autoridades del Valle de México y monitoreo las 24 horas para detectar cualquier incremento significativo en los niveles del afluente.

Asimismo, recordó que entre 2022 y 2024 se realizaron obras de ampliación del cauce del río Tula para incrementar su capacidad hidráulica y reducir riesgos durante la temporada de lluvias.

De acuerdo con Guzmán Morales, antes de estas obras el río tenía capacidad para conducir 300 metros cúbicos por segundo; actualmente puede manejar hasta 500 metros cúbicos por segundo.

Indicó que durante la presente temporada de lluvias se han registrado caudales cercanos a los 210 metros cúbicos por segundo, por lo que, hasta el momento, no existe riesgo de desbordamiento.